jueves, 31 de enero de 2008

HOGAR - A todas las Mujeres que han sufrido y están sufriendo malos tratos

¿Qué hacer cuando el hogar no es la morada
donde me encuentro a salvo del dolor?
¿Qué hacer cuando no sé dónde esconderme
y el tiempo nunca juega a mi favor?
¿Qué hacer cuando el amor golpea y deja marca?


¿Qué hacer cuando no puedo separarme
de aquello que me hiere y me hace mal?
¿Qué hacer cuando me acosa y me persigue
y tengo miedo de la oscuridad?
¿Qué hacer cuando el amor
ya no es amor ni es amor ni es nada?

Y cada vez más sola,
más triste y más atrapada.
Y cada vez más débil,
más al borde de la nada.

¿Qué hacer cuando el hogar es el infierno
donde se quema todo lo que soy?
¿Qué hacer cuando he perdido la confianza
rompiéndose en pedazos la razón?
¿Qué hacer cuando el amor golpea y deja marca?

¿Qué hacer cuando la luna ya no alumbra
la senda que nos lleva a la verdad?
¿Qué hacer cuando no hay nadie que me cuide
y todo lo que tengo es soledad?
¿Qué hacer cuando el amor
ya no es amor ni es amor ni es nada?

Y cada vez más sola,
más triste y más atrapada.
Y cada vez más débil,
más al borde de la nada.

Dedicado a todas las mujeres que han sufrido y siguen sufriendo malos tratos. Creo que esta canción de Pedro Guerra, de su disco Hijos de Eva, expresa maravillosamente bien el infierno que viven a diario miles y miles de mujeres. No voy a caer en el error y la pedantería de tantos y tantos que bajo distintos títulos, profesiones y méritos, se permiten el lujo de creerse entendidos en este tema. Creo que ésto es tan insultante casi como el mal trato. Si no se ha estado en la trinchera no se puede hablar sobre ella. No son datos económicos, físicos, matemáticos... hablamos de sentimientos, de torturas, de roturas del alma... Las únicas voces autorizadas para hablar con entendimiento son las propias víctimas. Ni siquiera las personas que estamos a su lado, que curamos sus heridas, que pasamos noches enteras en las UCIS de los hospitales, que sentimos su terror, que hemos sido amenazadas verbalmente por estar ahí, por romper puertas y entrar... nos acercamos ni un poquito a imaginar, ya no digo sentir, toda la barbarie que te convierte en una muñeca de trapo por dentro y por fuera. Mi solidaridad, mi apoyo, mi cariño para todas y cada una de ellas.

Carta del Jefe Seattle al presidente de los Estados Unidos

El Gran Jefe Blanco de Wáshington ha ordenado hacernos saber que nos quiere comprar las tierras. El Gran Jefe Blanco nos ha enviado también palabras de amistad y de buena voluntad. Mucho apreciamos esta gentileza, porque sabemos que poca falta le hace nuestra amistad. Vamos a considerar su oferta pues sabemos que, de no hacerlo, el hombre blanco podrá venir con sus armas de fuego a tomar nuestras tierras. El Gran Jefe Blanco de Wáshington podrá confiar en la palabra del jefe Seattle con la misma certeza que espera el retorno de las estaciones. Como las estrellas inmutables son mis palabras.


¿Cómo se puede comprar o vender el cielo o el calor de la tierra? Esa es para nosotros una idea extraña.

Si nadie puede poseer la frescura del viento ni el fulgor del agua, ¿cómo es posible que usted se proponga comprarlos?


Cada pedazo de esta tierra es sagrado para mi pueblo. Cada rama brillante de un pino, cada puñado de arena de las playas, la penumbra de la densa selva, cada rayo de luz y el zumbar de los insectos son sagrados en la memoria y vida de mi pueblo. La savia que recorre el cuerpo de los árboles lleva consigo la historia del piel roja.


Los muertos del hombre blanco olvidan su tierra de origen cuando van a caminar entre las estrellas. Nuestros muertos jamás se olvidan de esta bella tierra, pues ella es la madre del hombre piel roja. Somos parte de la tierra y ella es parte de nosotros. Las flores perfumadas son nuestras hermanas; el ciervo, el caballo, el gran águila, son nuestros hermanos. Los picos rocosos, los surcos húmedos de las campiñas, el calor del cuerpo del potro y el hombre, todos pertenecen a la misma familia.


Por esto, cuando el Gran Jefe Blanco en Wáshington manda decir que desea comprar nuestra tierra, pide mucho de nosotros. El Gran Jefe Blanco dice que nos reservará un lugar donde podamos vivir satisfechos. Él será nuestro padre y nosotros seremos sus hijos. Por lo tanto, nosotros vamos a considerar su oferta de comprar nuestra tierra. Pero eso no será fácil. Esta tierra es sagrada para nosotros. Esta agua brillante que se escurre por los riachuelos y corre por los ríos no es apenas agua, sino la sangre de nuestros antepasados. Si les vendemos la tierra, ustedes deberán recordar que ella es sagrada, y deberán enseñar a sus niños que ella es sagrada y que cada reflejo sobre las aguas limpias de los lagos hablan de acontecimientos y recuerdos de la vida de mi pueblo. El murmullo de los ríos es la voz de mis antepasados.


Los ríos son nuestros hermanos, sacian nuestra sed. Los ríos cargan nuestras canoas y alimentan a nuestros niños. Si les vendemos nuestras tierras, ustedes deben recordar y enseñar a sus hijos que los ríos son nuestros hermanos, y los suyos también. Por lo tanto, ustedes deberán dar a los ríos la bondad que le dedicarían a cualquier hermano.

Sabemos que el hombre blanco no comprende nuestras costumbres. Para él una porción de tierra tiene el mismo significado que cualquier otra, pues es un forastero que llega en la noche y extrae de la tierra aquello que necesita. La tierra no es su hermana sino su enemiga, y cuando ya la conquistó, prosigue su camino. Deja atrás las tumbas de sus antepasados y no se preocupa. Roba de la tierra aquello que sería de sus hijos y no le importa.

La sepultura de su padre y los derechos de sus hijos son olvidados. Trata a su madre, a la tierra, a su hermano y al cielo como cosas que puedan ser compradas, saqueadas, vendidas como carneros o adornos coloridos. Su apetito devorará la tierra, dejando atrás solamente un desierto.


Yo no entiendo, nuestras costumbres son diferentes de las suyas. Tal vez sea porque soy un salvaje y no comprendo.


No hay un lugar quieto en las ciudades del hombre blanco. Ningún lugar donde se pueda oír el florecer de las hojas en la primavera o el batir las alas de un insecto. Mas tal vez sea porque soy un hombre salvaje y no comprendo. El ruido parece solamente insultar los oídos.


¿Qué resta de la vida si un hombre no puede oír el llorar solitario de un ave o el croar nocturno de las ranas alrededor de un lago?. Yo soy un hombre piel roja y no comprendo. El indio prefiere el suave murmullo del viento encrespando la superficie del lago, y el propio viento, limpio por una lluvia diurna o perfumado por los pinos.


El aire es de mucho valor para el hombre piel roja, pues todas las cosas comparten el mismo aire -el animal, el árbol, el hombre- todos comparten el mismo soplo. Parece que el hombre blanco no siente el aire que respira. Como una persona agonizante, es insensible al mal olor. Pero si vendemos nuestra tierra al hombre blanco, él debe recordar que el aire es valioso para nosotros, que el aire comparte su espíritu con la vida que mantiene. El viento que dio a nuestros abuelos su primer respiro, también recibió su último suspiro. Si les vendemos nuestra tierra, ustedes deben mantenerla intacta y sagrada, como un lugar donde hasta el mismo hombre blanco pueda saborear el viento azucarado por las flores de los prados.


Por lo tanto, vamos a meditar sobre la oferta de comprar nuestra tierra. Si decidimos aceptar, impondré una condición: el hombre blanco debe tratar a los animales de esta tierra como a sus hermanos.

Soy un hombre salvaje y no comprendo ninguna otra forma de actuar. Vi un millar de búfalos pudriéndose en la planicie, abandonados por el hombre blanco que los abatió desde un tren al pasar. Yo soy un hombre salvaje y no comprendo cómo es que el caballo humeante de hierro puede ser más importante que el búfalo, que nosotros sacrificamos solamente para sobrevivir.

¿Qué es el hombre sin los animales? Si todos los animales se fuesen, el hombre moriría de una gran soledad de espíritu, pues lo que ocurra con los animales en breve ocurrirá a los hombres. Hay una unión en todo.

Ustedes deben enseñar a sus niños que el suelo bajo sus pies es la ceniza de sus abuelos. Para que respeten la tierra, digan a sus hijos que ella fue enriquecida con las vidas de nuestro pueblo. Enseñen a sus niños lo que enseñamos a los nuestros, que la tierra es nuestra madre. Todo lo que le ocurra a la tierra, le ocurrirá a los hijos de la tierra. Si los hombres escupen en el suelo, están escupiendo en sí mismos.

Esto es lo que sabemos: la tierra no pertenece al hombre; es el hombre el que pertenece a la tierra. Esto es lo que sabemos: todas la cosas están relacionadas como la sangre que une una familia. Hay una unión en todo.

Lo que ocurra con la tierra recaerá sobre los hijos de la tierra. El hombre no tejió el tejido de la vida; él es simplemente uno de sus hilos. Todo lo que hiciere al tejido, lo hará a sí mismo.

Incluso el hombre blanco, cuyo Dios camina y habla como él, de amigo a amigo, no puede estar exento del destino común. Es posible que seamos hermanos, a pesar de todo. Veremos. De una cosa estamos seguros que el hombre blanco llegará a descubrir algún día: nuestro Dios es el mismo Dios.

Ustedes podrán pensar que lo poseen, como desean poseer nuestra tierra; pero no es posible, Él es el Dios del hombre, y su compasión es igual para el hombre piel roja como para el hombre piel blanca.

La tierra es preciosa, y despreciarla es despreciar a su creador. Los blancos también pasarán; tal vez más rápido que todas las otras tribus. Contaminen sus camas y una noche serán sofocados por sus propios desechos.

Cuando nos despojen de esta tierra, ustedes brillarán intensamente iluminados por la fuerza del Dios que los trajo a estas tierras y por alguna razón especial les dio el dominio sobre la tierra y sobre el hombre piel roja.

Este destino es un misterio para nosotros, pues no comprendemos el que los búfalos sean exterminados, los caballos bravíos sean todos domados, los rincones secretos del bosque denso sean impregnados del olor de muchos hombres y la visión de las montañas obstruida por hilos de hablar.

¿Qué ha sucedido con el bosque espeso? Desapareció.

¿Qué ha sucedido con el águila? Desapareció.

La vida ha terminado. Ahora empieza la supervivencia.

Jefe Seattle

miércoles, 30 de enero de 2008

Gracias Tawaki

Tawaki me ha dado una sorpresa muy agradable esta mañana al otorgarme el premio Arte y pico. Es un gran honor para mí haberlo recibido de una persona tan cercana y cálida, con un magnetismo lleno de buenas vibraciones y una forma de contar las cosas que te envuelve, haciendote sentir partícipe directo de lo contado. Podeis comprarlo en sus dos blogs:

El corazón del escorpión

Más extraño que la ficción

Este premio ha sido creado por Eseya


Las reglas del premio son las siguientes:

  • Debes elegir a 5 blogs que consideres sean merecedores de este premio por su creatividad, diseño, material interesante y aporte a la comunidad bloguera, sin importar su idioma.
  • Cada premio otorgado debe tener el nombre de su autor/autora y el enlace a su blog para que todos lo visiten.
  • Cada premiado, debe exhibir el premio y colocar el nombre y enlace al blog de la persona que lo ha premiado
  • Premiado y premiador, deben exhibir el enlace de Arte y pico, para que todos sepan el origen de este premio.
  • Exhibir estas reglas.

Ahora toca elegir 5 blogs, y esta es la parte más complicada, porque si no incumpliese las normas, nominaría a todos los amigos que tengo enlazados. Como no es posible, los cinco elegidos esta vez son:

He elegido estos blogs al azar. No porque me resulte difícil tomar decisiones, sino porque todas y cada una de las personas que visito diariamente, me aportan infinidad de sensaciones, sentimientos y pensamientos y porque algunas de mis opiniones sobre todas ellas son:

  • Saben hablar y saben callar, pero por encima de todo saben escuchar.
  • Les gusta la poesía, la madrugada, los pájaros, el sol, la luna, el canto del viento y las canciones de brisa.
  • Todos tienen un gran amor por alguien o sienten la falta de ese amor.
  • Saben respetar el dolor del prójimo.
  • Sienten pena por las personas tristes y comprenden el inmeso vacío de los solitarios.
  • Saben conversar de cosas sencillas, de lloviznas y de grandes lluvias y de los recuerdos de la infancia.
  • Disfrutan de las calles vacías, de los charcos de agua y los caminos mojados, del bosque después de la lluvia.

martes, 29 de enero de 2008

Los 3 Propósitos

boomp3.com

Mi amiga Lu, del blog "lascosasdelualua.blogspot.com", me ha elegido para que escriba 3 propósitos sobre el blog para este año. Agradecerle a mi querida Lua que haya pensado en mi y los propósitos son los siguientes:

  1. Seguir manteniendo y aumentando los vínculos tan maravillosos que día a día vamos creando entre todos.
  2. Intentar mejorar cada vez más el blog.
  3. Cada vez que tenga que "ausentarme", avisar.

Ahora tendría que elegir tres blogs para lo mismo pero, y estoy segura de que Lu no se enfadará conmigo, extiendo a todos vosotros la invitación, para que cada uno "colgueis" en vuestros blogs los tres propósitos.

lunes, 28 de enero de 2008

Exámenes

Mañana tengo un exámen importante, por eso estoy casi "desaparecida" estos días. Pero a partir de las 11 a.m. de mañana, las cosas ya volverán a la normalidad. Un beso a todos los que pasais a visitarme.

sábado, 26 de enero de 2008

El Vaso

Un vaso en el borde una mesa. Lo romperías? Por qué?

jueves, 24 de enero de 2008

El Farero - Laredo

boomp3.com


Él fue una página más en la historia del pueblo

Mínimo representante de una tradición.

Era tan triste y bajito que a veces de lejos

nos parecía que el suelo tenía un chichón.

Todos reían a voces leyendas y cuadros

imaginaba a la gente a su alrededor…


Era el farero del pueblo

y estaba casado

con una hermosa muchacha que nunca le amó

Dice la gente que el viejo tenía dinero

y ella era la única reina de su capital.

Que junto a ella aun parecía más feo

que parecía una pulga junto a un general...


Él trabajaba la noche en lo alto del faro

ella bajaba buscando el amante ideal...

Se divertía con otros en vicios muy caros

que los pagaba el farero

y sin rechistar

Y una mañana que el sol despertó muy temprano

desde lo alto del faro un puntito cayó

era su cuerpo pequeño,

y el acantilado...

lo confundió con las algas y el mar lo llevó

Y aun se sonríen contando que el enamorado

fue con las luces del faro buscando a su amor

la ilumino entre los brazos de un joven gitano...

y esa noche entre las olas un barco se hundió

La Rosa

Juan se sentía solo, volvía a su apartamento y el silencio era el único que lo esperaba. Juan estaba triste, Juan estaba sólo, muy sólo. Y Juan tuvo una brillante idea:

- Compañía, eso es lo que necesito, compañía. Y alegre se puso a pensar que tipo de compañía.

De chico le habían dicho que lo ideal para compañía era una rosa. También le habían advertido que las rosas tenían espinas y que si uno no era cuidadoso, en vez de disfrutar el placer de mirarlas, tocarlas y oler el perfume que emitían, podían terminar lamentándose todo el día de que la rosa era mala, que cada vez que uno se acercaba lo pinchaba a propósito con sus espinas, y otras tantas advertencias del mismo género.

Pero para Juan el riesgo valía la pena. Quería una rosa y salió a buscarla. Y cuando uno busca mucho siempre encuentra lo que busca. Así Juan salió decidido a la calle y, oh casualidad, a la vuelta de la oficina donde trabajaba la vio, estaba ahí delante de sus ojos, como había estado ella durante meses esperándolo y mirándolo cada vez que él pasaba, pero nunca se habían cruzado miradas. Pero esta vez Juan estaba decidido a ser feliz y se acercó directamente a ella, tan directamente que la hizo temblar. Juan la miró, y quedó totalmente embriagado y envuelto por su perfume. Juan estaba enamorado. Luego de un rato de pleno éxtasis Juan se decidió. Dio media vuelta y encaró al padre de la dama.

- ¿Cuánto cuesta?, preguntó con voz firme.

- Veinte pesos, contestó el Vendedor de Flores, sorprendido por la pregunta tan imprevista, pues ni siquiera le había dicho buen día, y agregó ya recompuesto. - Con diez pesos más se lleva esta maceta hermosa, señalando una roja de cerámica.

A los pocos minutos Juan salía feliz del negocio con María, pues así le había puesto de nombre a la rosa. María salió alegre a la calle, en los brazos de Juan y vestida con su hermoso vestido de maceta roja.

Juan llegó a su casa, puso a María en el mejor lugar, donde podía recibir la luz de la mañana, luego guardó el comprobante de compra de la rosa y finalmente se sentó a su lado. El resto de la tarde se deleitó mirándola y sintiéndola. Los primeros días fueron realmente una "Luna de Miel". A la noche Juan se llevaba a María al dormitorio para tenerla al alcance de su mano. La luna de miel entre ellos duró poco.


Una noche Juan entre sueños acercó su mano para acariciar a María y de pronto el dolor intenso y una gota de sangre salió de su dedo índice. María, con sus espinas lo había lastimado. Juan sintió que el dolor pasaba pero volvieron a su mente las advertencias: cuidado con las rosas, cuando tu quieres brindarles amor ellas te lastiman intencionalmente con sus espinas.

Al día siguiente Juan se olvidó de ponerle agua en la maceta a la Rosa, también se olvidó de ponerla al sol, y así hizo los siguientes tres días. Fue el sábado que Juan al entrar al dormitorio la vio. María estaba triste, sus pétalos que antes eran hermosos, estaban caídos sobre la mesita de luz. Su tierra reseca.

Juan sorprendido por la actitud de María, buscó la factura de compra, pues tenía anotado en teléfono del negocio de plantas y llamó para reclamar.

- ¿Qué problema tiene con la planta que le vendí? preguntó el vendedor.

-¿Qué no la riega, ni la pone al sol desde hace tres días? preguntó el vendedor indignado.

Juan cortó, medio disculpándose por su ignorancia y se puso a regar a la rosa, pero no podía evitar recordar con bronca lo que ella le había hecho: lo había lastimado cuando el se acercó, y seguramente lo había hecho con intención. Y comenzó a regarla hasta inundarla de agua, mientras pensaba...

- Voy a inundarla bien, así no la riego por siete días.

- Voy a dejarla al sol así no necesito moverla.

Y luego Juan se fue a hacer otras cosas, sus cosas, las que eran realmente importantes para él. Y María siguió perdiendo pétalos. Ya no emitía ningún perfume, ya no sentía la energía y la palabra de Juan, y María se dejaba morir.

Pasaron otros tres días y Juan fue a un cine solo. Durante la película vio una escena que lo conmovió, y de pronto apareció la imagen de María ante sus ojos con sus pétalos caídos. Juan sintió en el fondo de su ser que María se moría de pena, y se dio cuenta que la amaba, que extrañaba sus formas, su tersura, su perfume, y Juan salió a las corridas del cine y volvió a su casa. Encontró a María desfalleciente, la tomó entre sus brazos, le sacó el agua en exceso de la maceta, y le habló del amor que le tenía, durante toda la noche. A la mañana la puso al sol, le agregó un poco de fertilizante, y así la cuidó en su convalecencia que duró casi un mes. Al mes María estaba radiante y enamorada como siempre. Y ese día Juan tomó el comprobante de compra y rompiéndolo en mil pedacitos le dijo a María

- Alguna vez creí, equivocadamente, que porque te había comprado y puesto el comprobante de compra bajo la maceta podía decirte - " soy tu dueño, y no te riego". Hoy me doy cuenta que nuestra relación se sustenta en cambio en el amor diario que nos podamos dar, en que yo te riegue todos los días con mi amor, mientras tu me llenas con tu hermoso perfume, tu tersura, tu compañía y y tu hermoso perfume. Que todos los cuidados que yo te haya dispensado en el pasado, vivirán siempre como un maravilloso recuerdo, pero que no son suficientes para el día de hoy. Y que a partir del día de hoy, para poder disfrutarte te seguiré regando día tras día. Y además tendré presente que si me encuentro con tus espinas puede ser, que parte de la culpa sea mía por no saber acercarme a ti.

Autor: Dr. Dino Ricardo Deon

Extraído del libro "Los cuentos de Dino"

martes, 22 de enero de 2008

Tarde - Ricardo Arjona



Justamente ahora interrumpes en mi vida

con tu cuerpo exacto y ojos de asesina

tarde como siempre

nos llega la fortuna


Tú ibas con él

yo iba con ella

jugando a ser felices por desesperados

por no aguardar los sueños

por miedo a quedar solos


Pero llegamos tarde

te vi y me viste

nos reconocimos en seguida

pero tarde maldita sea la hora

que encontré lo que soñé

tarde....


Tanto soñarte y extrañarte sin tenerte

tanto invertarte

tanto buscarte por las calles como un loco

sin encontrarte

Ahi va uno de tonto

por desesperado

confundiendo amor con compañia

y ese miedo idiota de verte viejo y sin pareja

te hace escoger con la cabeza

lo que es del corazón

y no tengo nada contra ellos

la rabia es contra el tiempo

por ponerte junto a mi

tarde...


Ganas de huir

de no verte ni la sombra

de pensar que esto fue un sueño o una pesadilla

que nunca apareciste

que nunca has existido


Que ganas de besarte

de coincidir contigo

de acercarme un poco y amarrarte en un abrazo

de mirarte a los ojos

y decirte bienvenida


Que ganas de rozarte

que ganas de tocarte

de acercarme a ti golpearte con un beso

de fugarnos para siempre

sin daños a terceros

sábado, 19 de enero de 2008

O Meu País - Luar na Lubre



O meu país
é verde e neboento
É saudoso e antergo,
é unha terra e un chan.
O meu país
labrego e mariñeiro
É un recuncho sin tempo
que durme nugallán.

Q quece na lareira,
alo na carballeira
Bota a rir.
E unha folla no vento
alento e desalento,
O meu país.

O meu país
tecendo a sua historia,
Muiñeira e corredoira
agocha a sua verdá
O meu país
sauda ao mar aberto
Escoita o barlovento
e ponse a camiñar

Cara metas sin nome
van ringleiras de homes
E sin fin.
Tristes eidos de algures,
vieiros para ningures,
O meu pais.

O meu país
nas noites de invernía
Dibuxa a súa agonía
nun vello en un rapaz.
O meu país
de lenda e maruxias
Agarda novos días
marchando de vagar.

Polas corgas i herdanzas
Nasce e morre unha espranza/ no porvir.
E unha folla no vento/ alento e desalento
O meu país.

Dilema



Que prefieres ser: Montaña

Os Áncares

Entrenamiento de piragüismo en el río Lérez

o Río?

viernes, 18 de enero de 2008

Mojado - Ricardo Arjona




Empacó un par de camisas, un sombrero,
Su vocación de aventurero, seis consejos, siete fotos, mil recuerdos,
Empacó sus ganas de quedarse,
Su condición de trasformarse en el hombre que soñó y no ha logrado,
Dijo adiós con una mueca disfrazada de sonrisa,
Y le suplicó a su Dios crucificado en la repisa el resguardo de los suyos,
Y perforó la frontera, como pudo.

Si la luna suave se desliza,
Por cualquier cornisa sin permiso alguno,
Por qué el mojado precisa,
Comprobar con visas que no es de Neptuno

El mojado tiene ganas de secarse,
El mojado está mojado por las lágrimas que bota la nostalgia,
El mojado, el indocumentado,
Carga el bulto que legal no cargaría, ni obligado,
El suplicio de un papel lo ha convertido en fugitivo,
Y no es de aquí porque su nombre no aparece en los archivos,
Ni es de allá porque se fue.

Si la luna suave se desliza,
Por cualquier cornisa sin permiso alguno,
Por qué el mojado precisa,
Comprobar con visas que no es de Neptuno
Mojado,
Sabe a mentira tu verdad, sabe a tristeza la ansiedad,
De ver un freeway y soñar con la vereda que conduce hasta tu casa


Mojado,
Mojado de tanto llorar sabiendo que algún lugar,
Te espera un beso haciendo pausa desde el día en que te marchaste.

Si la luna suave se desliza,
Por cualquier cornisa sin permiso alguno,
Por qué el mojado precisa,
Comprobar con visas que no es de Neptuno


Si la visa universal se extiende el día en que nacemos y caduca en la muerte,
Por qué te persiguen mojado,
Si el cónsul de los cielos,
Ya te dio permiso