sábado, 30 de junio de 2007

Acompañame a estar sólo



Jesús Verbo no Sustantivo


El Mesías

lunes, 25 de junio de 2007

Hermanos












domingo, 24 de junio de 2007

La Noche de San Juan





La Noche de San Juan, el hito festivo de mayor relevancia de todo el ciclo anual, es sin duda un momento mágico, inigualable, sin parangón posible con cualquier otra noche del año.



El culto ígneo en la noche solsticial se vive, desde siempre, con intensidad en la ciudad. Calles y plazas rivalizan, con la perspectiva del tiempo como aval, por conseguir la mejor y más alta hoguera de cuantas se queman en esa noche cargada de poético significado. En cualquier esquina de cualquier barrio, se alza una hoguera o simplemente una sardiñada comunal con la que festejar la noche más corta del año que abre la puerta, de par en par, al recién estrenado verano. Lo que realmente importa es reunirse entorno al fuego para festejarlo y rendirle culto ancestral.



La semana previa a la Noche del 23 es un tiempo distinto, capaz de evocar estampas casi olvidadas; así, todavía es fácil ver, al caer la tarde, en cualquier barrio, a un grupo de jóvenes correr de un lado a otro transportando un gran tronco que finalmente servirá como eje central de la hoguera que plantarán en la plaza o en la encrucijada de calles más próxima a su lugar de residencia.



Con el paso de los días se van ultimando los detalles para celebrar la Noche de San Juan. En las distintas Sociedades, en los bares de los barrios o simplemente las peñas de amigos o vecinos preparan la sardiñada que se celebrará al caer la tarde del 23 junio. Otros, los más jóvenes, disponen la gran pira que arderá antes de que suenen las doce de la noche del día de San Juan.



Otra estampa, es la que ofrecen las mujeres que vuelven del mercado portando un curioso ramo de flores silvestres. Artemisa, bieiteiro, espadaña, fiuncho, helechos, hierba de Santa María, malvarrosa, malvavisco, orégano, trovisco, verbena, rosas silvestres, entre otras, son las especies que componen tan singular ramo que servirá, una vez macerado en agua, puesta al rocío de la Noche de San Juan y tras efectuar las correspondientes abluciones al despertar el día 24, para preservar de cualquier mal, tanto del cuerpo como del alma. Finalmente, el ramo se dejará secar, colgado al aire, con el fin de que, durante todo el año, nos sirva para espantar del hogar a brujas y demás seres maléficos.



El atardecer comienza a inundarse con el peculiar olor a sardina asada. A la puerta de cualquier bar o de cualquier comunidad de vecinos, se prepara una parrilla donde asar tan delicioso pescado propio de este mes del año. “Por San Xoán a sardiña molla o pan”, dice el refrán popular en clara alusión a que es su mejor momento de comida.
A las 12 de la noche, hora mágica, se encienden las hogueras y con el fuego viene la música, las historias ... la magia de la noche más mágica de todo el año.


jueves, 21 de junio de 2007

José Silva Pinto

Exposición: Com Olhos de Ver

























La Vergüenza Norteamericana y del Resto del Mundo






Vergúenza norteamericana porque la construcción del muro con la frontera méxicana fue aprobada en el Senado norteamericano con una mayoría abrumadora. Y eso que se quedaron cortos ya que el Sr. Bush había buscado una ley de inmigración más amplia que incluyera un programa de trabajadores invitados para ayudar a proveer una fuerza laboral estable para los trabajos que los estadounidenses no pudieran o quisieran realizar. Para el resto del mundo, simple, por su silencio. Este silencio puede deberse en algunos casos a la ignorancia en otros a la cobardía, en otros a razones de estado.... A pesar de vivir en una epóca absolutamente gris, necesitada de mentes pensantes individuales, donde todo vale, todo se manipula todo tiene una razón y justificación, donde las sociedades que todos conformamos están "manejadas" por políticos profesionales... deberíamos ser capaces de saber decir basta y no.




Empacó un par de camisas, un sombrero,
Su vocación de aventurero, seis consejos, siete fotos, mil recuerdos,
Empacó sus ganas de quedarse,
Su condición de trasformarse en el hombre que soñó y no ha logrado,
Dijo adiós con una mueca disfrazada de sonrisa,
Y le suplicó a su Dios crucificado en la repisa el resguardo de los suyos,
Y perforó la frontera, como pudo.






Si la luna suave se desliza,
Por cualquier cornisa sin permiso alguno,
Por qué el mojado precisa,
Comprobar con visas que no es de Neptuno.

El mojado tiene ganas de secarse,
El mojado está mojado por las lágrimas que bota la nostalgia,
El mojado, el indocumentado,
Carga el bulto que legal no cargaría, ni obligado,
El suplicio de un papel lo ha convertido en fugitivo,
Y no es de aquí porque su nombre no aparece en los archivos,
Ni es de allá porque se fue.

Si la luna suave se desliza,
Por cualquier cornisa sin permiso alguno,
Por qué el mojado precisa,
Comprobar con visas que no es de Neptuno.

Mojado,
Sabe a mentira tu verdad, sabe a tristeza la ansiedad,
De ver un freeway y soñar con la vereda que conduce hasta tu casa.

Mojado,
Mojado de tanto llorar sabiendo que algún lugar,
Te espera un beso haciendo pausa desde el día en que te marchaste.

Si la luna suave se desliza,
Por cualquier cornisa sin permiso alguno,
Por qué el mojado precisa,
Comprobar con visas que no es de Neptuno.

Si la visa universal se extiende el día en que nacemos y caduca en la muerte,
Por qué te persiguen mojado,
Si el cónsul de los cielos,
Ya te dio permiso.

miércoles, 20 de junio de 2007

Del Color a la Expresividad del Blanco y Negro


Estás fotografias han sido realizadas en Tailandia y me las ha enviado Raúl. En la transicón al blanco y negro se muestran las diferentes realidades de una misma fotografía.




La ausencia de uno de los elementos básicos de la imagen, el color, potencia a los otros: la forma, el volúmen, la disposición y las interrelaciones entre los objetos; es decir, que refuerza el contenido o el significado de la fotografía o cuando menos, de algunas fotografías. Probablemente de aquellas en las que el color no es un elemento importante o fundamental.

¿Por qué se produce este fenómeno? Se dice que una fotografía sin color nos hace salir de lo cotidiano. A diferencia de lo que pasa con otros animales, los ojos humanos lo ven todo en color. En este sentido una fotografía en blanco y negro nos envía automáticamente un mensaje avisando que hemos de fijar la atención, pues aquello que se nos muestra no es lo que vemos normalmente. Es decir, que de esta forma nos predispone a recibir la información que toda fotografía contiene, estimulando nuestra capacidad perceptiva.
Gracias Raúl por habermelas enviado.

lunes, 18 de junio de 2007

El Beso