viernes, 30 de marzo de 2007

En Busca De Alas

En el viente materno

Vídeo 1



Vídeo 2



Vídeo 3



Vídeo 4


Vídeo 5


Vídeo 6


Vídeo 7


Vídeo 8


Vídeo 9


Vídeo 10


Vídeo 11

Leyenda Árabe

Dice una leyenda árabe que dos amigos viajaban por el desierto y en un determinado punto del viaje discutieron, y uno le dió una bofeteada al otro.
El otro ofendido, sin nada que decir, escribió en la arena:
HOY MI MEJOR AMIGO ME PEGÓ UNA BOFETADA EN EL ROSTRO.
Siguieron adelante y llegaron a un oasis donde resolvieron bañarse. El que había sido abofeteado y lastimado comenzó a ahogarse, siendo salvado por el amigo. Al recuperarse tomó un estilete y escribió en una piedra:
HOY MI MEJOR AMIGO ME SALVÓ LA VIDA.
Intrigado el amigo preguntó:
¿Por qué después que te lastimé, escribiste en la arena y ahora escribes en una piedra ?
Sonriendo, el otro amigo respondió:

"Cuando un gran amigo nos ofende, deberemos escribir en la arena donde el viento del olvido y el perdón se encargarán de borrarlo y apagarlo, por otro lado, cuando nos pase algo grandioso, deberemos grabarlo en la piedra de la memoria del corazón donde viento ninguno en todo el mundo podrá borrarlo ".

jueves, 29 de marzo de 2007

No me llames extranjero

No me llames extranjero, por que haya nacido lejos,
O por que tenga otro nombre la tierra de donde vengo
No me llames extranjero, por que fue distinto el seno
O por que acunó mi infancia otro idioma de los cuentos,
No me llames extranjero si en el amor de una madre,
Tuvimos la misma luz en el canto y en el beso,
Con que nos sueñan iguales las madres contra su pecho.

No me llames extranjero, ni pienses de donde vengo,
Mejor saber donde vamos, adonde nos lleva el tiempo,
No me llames extranjero, por que tu pan y tu fuego,
Calman mi hambre y frío, y me cobije tu techo,
No me llames extranjero tu trigo es como mi trigo
Tu mano como la mía, tu fuego como mi fuego,
Y el hambre no avisa nunca, vive cambiando de dueño.
Y me llamas extranjero por que me trajo un camino,
Por que nací en otro pueblo, por que conozco otros mares,
Y zarpé un día de otro puerto, si siempre quedan iguales en el
Adiós los pañuelos, y las pupilas borrosas de los que dejamos
Lejos, los amigos que nos nombran y son iguales los besos
Y el amor de la que sueña con el día del regreso.
No me llames extranjero, traemos el mismo grito,
El mismo cansancio viejo que viene arrastrando el hombre
Desde el fondo de los tiempos, cuando no existían fronteras,
Antes que vinieran ellos, los que dividen y matan,
Los que roban los que mienten los que venden nuestros sueños,
Los que inventaron un día, esta palabra, extranjero.

No me llames extranjero que es una palabra triste,
Que es una palabra helada huele a olvido y a destierro,
No me llames extranjero mira tu niño y el mío
Como corren de la mano hasta el final del sendero,
No me llames extranjero ellos no saben de idiomas
De límites ni banderas, míralos se van al cielo
Por una risa paloma que los reúne en el vuelo.

No me llames extranjero piensa en tu hermano y el mío
El cuerpo lleno de balas besando de muerte el suelo,
Ellos no eran extranjeros se conocían de siempre
Por la libertad eterna e igual de libres murieron
No me llames extranjero, mírame bien a los ojos,
Mucho más allá del odio, del egoísmo y el miedo,
Y verás que soy un hombre, no puedo ser extranjero.


Facundo Cabral - Diálogo

Acompañame a estar solo - Ricardo Arjona

Cuando - Ricardo Arjona

miércoles, 28 de marzo de 2007

Ella y yo hacíamos el amor diariamente


Ella y yo hacíamos el amor diariamente.
En otras palabras,
Los lunes, los martes y los miércoles
Hacíamos el amor invariablemente...
Los jueves, los viernes, y los sábados,
Hacíamos el amor igualmente...
Por ultimo los domingos
Hacíamos el amor religiosamente.
Hacíamos el amor compulsivamente.
Lo hacíamos deliberadamente.
Lo hacíamos espontáneamente.
Hacíamos el amor por compatibilidad de caracteres,
Por favor, por supuesto, por teléfono,
De primera intención y en ultima instancia
Por no dejar y por si acaso,
Como primera medida y como ultimo recurso.
Hicimos el amor por osmosis y por simbiosis:
Y a eso le llamábamos hacer el amor científicamente
Pero también hicimos el amor yo a ella y ella a mi:
Es decir, recíprocamente.
Cuando ella quedaba a la mitad de un orgasmo
Y yo con el miembro convertido en un músculo fláccido no podía llenarla
Entonces hacíamos el amor lastimosamente.
Lo cual no tiene nada que ver con las veces en que yo me
Imaginaba que no iba a poder, y no podía,
Y ella pensaba que no iba a sentir, y no sentía,
O bien estábamos tan cansados y tan preocupados que ninguno de
Los dos alcanzaba el orgasmo.
Decíamos entonces
Que habíamos hecho el amor aproximadamente.
O bien a ella le daba por recordar las ardillas que el tío
Esteban le trajo de Wisconsin
Que daban vueltas como locas en sus jaulas olorosas a creolina
Y yo por mi parte recordaba la sala de la casa de los abuelos
Con sus sillas vienesas y sus macetas de rosas,
Esperando la eclosión de las cuatro de la tarde...
Así era como hacíamos el amor nostálgicamente
Viniéndonos mientras nos íbamos tras viejos recuerdos.
Muchas veces hicimos el amor contra natura,
A favor de natura,
Ignorando a natura.
O de noche con la luz encendida,
O de día con los ojos cerrados.
O con el cuerpo limpio y la conciencia sucia,
O viceversa.
Contentos, felices, dolientes, amargados,
Con remordimientos y sin sentido.
Con sueño y con frío,
Y cuando estábamos conscientes de lo absurdo de la vida,
Y de que un día nos olvidaríamos el uno del otro,
Entonces hacíamos el amor inútilmente.
Para envidia de nuestros amigos y enemigos,
Hacíamos el amor ilimitadamente, magistralmente, legendariamente.
Para honra de nuestros padres, hacíamos el amor moralmente.
Para escándalo de la sociedad, hacíamos el amor ilegalmente.
Para alegría de los psiquiatras, hacíamos el amor sintomáticamente.
Hacíamos el amor físicamente,
De pie y cantando,
De rodillas y rezando, acostados y soñando.
Y sobre todo,
Y por la simple razón
De que yo lo quería así
Y ella también,
Hacíamos el amor...voluntariamente.
PANILURO DE MÉXICO

El niño que fuimos un día



A veces nos invade una sensación de tristeza que no logramos controlar. Percibimos que el instante mágico de aquel día pasó, y que nada hicimos. Entonces la vida esconde su magia y su arte.

Tenemos que escuchar al niño que fuimos un día, y que todavía existe dentro de nosotros. Ese niño entiende de momentos mágicos. Podemos reprimir su llanto, pero no podemos acallar su voz.

Ese niño que fuimos un día continúa presente. Bienaventurados los pequeños, porque de ellos es el Reino de los Cielos.

Si no nacemos de nuevo, si no volvemos a mirar la vida con la inocencia y el entusiasmo de la infancia, no tiene sentido seguir viviendo.

Prestemos atención a lo que nos dice el niño que tenemos guardado en el pecho. No nos avergoncemos por causa de él. No dejemos que sufra miedo, porque está solo y casi nunca se le escucha.

Permitamos que tome un poco las riendas de nuestra existencia. Ese niño sabe que un día es diferente de otro.

Hagamos que se vuelva a sentir amado. Hagamos que se sienta bien, aunque eso signifique obrar de una manera a la que no estamos acostumbrados, aunque parezca estupidez a los ojos de los demás.

Si escuchamos al niño que tenemos en el alma, nuestros ojos volverán a brillar. Si no perdemos el contacto con ese niño, no perderemos el contacto con la vida.

A orillas del río Piedra me senté y lloré
Paulo Coelho

CÓMO SE MIDE LA VIDA

La vida no se mide anotando puntos, como en un juego.

La vida no se mide por el número de amigos que tienes, ni por cómo te aceptan los otros.
No se mide según los planes que tienes para el fin de semana o por si te quedas en casa sólo. No se mide según con quién sales, con quién solías salir, ni por el número de personas con quienes has salido, ni por si no has salido nunca con nadie.

No se mide por las personas que has besado. No se mide por la fama de tu familia, por el dinero que tienes, por la marca de coche que manejas, ni por el lugar donde estudias o trabajas.
No se mide ni por lo guapo ni por lo feo que eres, por la marca de ropa que llevas, ni por los zapatos, ni por el tipo que música que te gusta.

La vida simplemente no es nada de eso.

La vida se mide según a quién amas y según a quién dañas. Se mide según la felicidad o la tristeza que proporcionas a otros. Se mide por los compromisos que cumples y las confianzas que traicionas.

Se trata de la amistad, la cual puede usarse como algo sagrado o como un arma. Se trata de lo que se dice y lo que se hace y lo que se quiere decir o hacer, sea dañino o benéfico.

Se trata de los juicios que formulas, por qué los formulas y a quién o contra quién los comentas. Se trata de a quién no le haces caso o ignoras adrede. Se trata de los celos, del miedo, de la ignorancia y de la venganza.

Se trata del amor, el respeto o el odio que llevas dentro de ti, de cómo lo cultivas y de cómo lo riegas. Pero por la mayor parte, se trata de sí usas la vida para alimentar el corazón de otros.

Tú y solo tú escoges la manera en que vas a afectar a otros y esas decisiones son de lo que se trata la vida. Hacer un amigo es una gracia. Tener un amigo es un don. Conservar un amigo es una virtud. Ser un amigo es un honor y un privilegio.

Cerremos Guantánamo

lunes, 26 de marzo de 2007

MENDIGOS


No solo son Mendigos los que andan por las calles mal vestidos, pidiendo de comer o beber porque tienen hambre, sed o frío.Hay en muchos rincones del mundo, miles de limosneros escondidos; elegantes, con techo, pan y vino; pero carentes de amor y sintiéndose por dentro vacíos.Mendigos de un abrazo, de consuelo, de un beso, una mirada, de la presencia de un verdadero amigo o simplemente de una palabra de cariño.
Mendigos que sienten vergüenza de admitir que aunque tienen todo lo material, viven en la pobreza espiritual y se sienten frágiles como niños.Mendigos que darían todo lo que tienen por encontrar el verdadero amor o hallar dentro de sus familias la paz y el calor de hogar.
Mendigos que temen volver a amar, porque ya bastante han sufrido han sido traicionados y heridos, tienen miedo de confiar.Hay muchos hombres y mujeres que les cuesta aceptar y expresar la necesidad tan grande que tienen de sentirse realmente amados y valorados.
Madres que imploran la atención de sus hijos; abuelos olvidados, niños y jóvenes que aunque lo tienen todo, se sienten por sus padres abandonados.El amor y la amistad no se deben mendigar, se merecen por dignidad; fue la herencia que a todos sus hijos Dios por igual ha dejado.
Pero aún así son demasiados los corazones rotos; que aunque por fuera se ven elegantes y bien vestidos; realmente en su interior están destrozados.¿Cuántas veces hemos pasado por el lado de mendigos de amor y ni siquiera cuenta nos hemos dado, los hemos ignorado?
¿Cuántas veces hemos juzgado mal a personas que hacen lo que hacen, porque están hambrientos de ternura y afecto y nadie se los ha dado?.A lo mejor tú o yo algunas veces nos hemos sentido carentes de cariño y anhelamos que alguien nos ame de tal forma que nos devuelvan la ilusión, lográndose reparar y fortalecer nuestro corazón.
Son esos momentos en que hemos perdido lo que más hemos querido, o simplemente no hemos encontrado lo que tanto anhelamos, nos sentimos tan solos y deprimidos que creemos perder la razón.Seamos de aquellos que son capaces de brindar a todos amor y amistad, hagamos que amando sin distinción, logremos acabar con esa mendicidad; para que podamos construir un mundo mejor y pueda reinar por fin la paz en cada rincón.

La Montaña de las Dificultades

En la selva vivían tres leones. Un día el mono, el representante electo por los animales, convocó a una reunión para pedirles una toma de decisión: Todos nosotros sabemos que el león es el rey de los animales, pero para una gran duda en la selva: existen tres leones y los tres son muy fuertes. ¿A cuál de ellos debemos rendir obediencia? ¿Cuál de ellos deberá ser nuestro Rey? Los leones supieron de la reunión y comentaron entre si: -Es verdad, la preocupación de los animales tiene mucho sentido. Una selva no puede tener tres reyes. Luchar entre nosotros no queremos ya que somos muy amigos... Necesitamos saber cual será el elegido, pero ¿Cómo descubrirlo?. Otra vez los animales se reunieron y después de mucho deliberar, le comunicaron a los tres leones la decisión tomada: Encontramos una solución muy simple para el problema, y decidimos que ustedes tres van a escalar la Montaña Difícil. El que llegue primero a la cima será consagrado nuestro Rey. La Montaña Difícil era la más alta de toda la selva. El desafío fue aceptado y todos los animales se reunieron para asistir a la gran escalada. El primer león intentó escalar y no pudo llegar. El segundo empezó con todas las ganas, pero, también fue derrotado. El tercer león tampoco lo pudo conseguir y bajó derrotado. Los animales estaban impacientes y curiosos; si los tres fueron derrotados, ¿Cómo elegirían un rey? En este momento, un águila, grande en edad y en sabiduría, pidió la palabra: ¡Yo sé quien debe ser el rey! Todos los animales hicieron silencio y la miraron con gran expectativa. ¿Cómo?, Preguntaron todos. Es simple... dijo el águila. Yo estaba volando bien cerca de ellos y cuando volvían derrotados en su escalada por la Montaña Difícil escuché lo que cada uno dijo a la Montaña. El primer león dijo: - ¡Montaña, me has vencido! El segundo león dijo: - ¡Montaña, me has vencido! El tercer león dijo: - ¡Montaña, me has vencido, por ahora! Pero ya llegaste a tu tamaño final y yo todavía estoy creciendo. La diferencia, completó el águila, es que el tercer león tuvo una actitud de vencedor cuando sintió la derrota en aquel momento, pero no desistió y quien piensa así, su persona es más grande que su problema: él es el rey de si mismo, y está preparado para ser rey de los demás. Los animales aplaudieron entusiasmadamente al tercer león que fue coronado. El Rey de los Animales. Moraleja: No tiene mucha importancia el tamaño de las dificultades o situaciones que tengas. Tus problemas, por lo menos la mayor parte de las veces, ya llegaron al nivel máximo, pero no tú. Tú todavía estás creciendo y eres más grande que todos tus problemas juntos. Todavía no llegaste al límite de tu potencial y de tu excelencia. La Montaña de las Dificultades tiene un tamaño fijo, limitado. !Tu todavía estas creciendo!

¿Qué le enseñarías a tus hijos para el nuevo milenio?


  • Que aprendan que lo más valioso no es lo que tienen en sus vidas, sino a quien tienen en sus vidas.
    Que aprendan que no es bueno compararse con los demás porque siempre habrá alguien mejor o peor que ellos.
    Que aprendan que no pueden hacer que alguien los ame, lo que pueden hacer es dejarse amar.
    Que aprendan que "rico" no es el que más tiene, sino el que menos necesita.
    Que aprendan que deben controlar sus actitudes o sus actitudes los controlarán.
    Que aprendan que hay gente que los quiere mucho, pero que simplemente no saben cómo demostrarlo.
    Que aprendan que los grandes sueños no requieren de grandes alas sino de un tren de aterrizaje para lograrlos.
    Que aprendan que no siempre es suficiente ser perdonados por otros, algunas veces deben perdonarse a sí mismos.
    Que aprendan que la felicidad no es cuestión de suerte sino producto de decisiones.
    Que aprendan que dos personas pueden mirar una misma cosa y ver algo totalmente diferente.
    Que aprendan que, al retener a la fuerza a las personas que aman, las alejan más rápidamente de ellos y, al dejarlas ir, las tienen para siempre a su lado.
    Que aprendan que amar y querer no son sinónimos sino antónimos: el quererlo exige todo, el amar lo entrega todo.
    Que aprendan que toma años construir la confianza y sólo segundos destruirla.

viernes, 23 de marzo de 2007

John Lennon - Imagine

Mercedes Sosa - SOBREVIVIENDO

Me preguntaron como vivía, me preguntaron
'Sobreviviendo' dije, 'sobreviviendo'.
tengo un poema escrito más de mil veces,
en él repito siempre que mientras alguien
proponga muerte sobre esta tierra

jueves, 22 de marzo de 2007

EL JUEGO DE LOS SENTIMIENTOS

Cuentan que una vez se reunieron en un lugar de la tierra todos los sentimientos y cualidades de los hombres. Cuando el ABURRIMIENTO había bostezado por tercera vez, la LOCURA, como siempre tan loca, les propuso:

- ¿Jugamos al escondite? La INTRIGA levantó la ceja intrigada y la CURIOSIDAD, sin poder contenerse, preguntó: "¿Al escondite? ¿Y como es eso?"

- Es un juego - explicó la LOCURA - en que yo me tapo la cara y comienzo a contar desde uno hasta un millón mientras ustedes se esconden y cuando yo haya terminado de contar, el primero de ustedes al que encuentre, ocupara mi lugar para continuar el juego.

El ENTUSIASMO bailó secundado por la EUFORIA. La ALEGRIA dio tantos saltos que terminó por convencer a la DUDA, e incluso a la APATIA, a la que nunca le interesaba nada.

Pero no todos quisieron participar. La VERDAD prefirió no esconderse (¿para qué?), si al final siempre la hallaban, y la SOBERBIA opinó que era un juego muy tonto (en el fondo lo que le molestaba era que la idea no hubiese sido suya), y la COBARDIA prefirió no arriesgarse...

- Uno, dos, tres... - comenzó a contar la LOCURA. La primera en esconderse fue la PEREZA que, como siempre, se dejó caer tras la primera piedra del camino. La FE subió al cielo, y la ENVIDIA se escondió tras la sombra del TRIUNFO, que con su propio esfuerzo había logrado subir a la copa del árbol mas alto.

La GENEROSIDAD casi no alcanzaba a esconderse; cada sitio que hallaba le parecía maravilloso para alguno de sus amigos: que si un lago cristalino, ideal para la BELLEZA; que si el bajo de un árbol, perfecto para la TIMIDEZ; que si el vuelo de la mariposa, lo mejor para la VOLUPTUOSIDAD; que si una ráfaga de viento, magnífico para la LIBERTAD.

Así que terminó por ocultarse en un rayito de sol. El EGOISMO, en cambio, encontró un sitio muy bueno desde el principio, ventilado, cómodo... pero solo para él. La MENTIRA se escondió en el fondo de los océanos (¡mentira!, en realidad se escondió detrás del arco iris), y la PASION y el DESEO en el centro de los volcanes.

El OLVIDO... se me olvido donde se escondió! ... pero eso no es lo importante. Cuando la LOCURA contaba 999.999, el AMOR todavía no había encontrado un sitio para esconderse, pues todo se encontraba ocupado, hasta que divisó un rosal y, enternecido, decidió esconderse entre sus flores.

-¡Un millón!- contó la LOCURA y comenzó a buscar. La primera en aparecer fue la PEREZA, sólo a tres pasos de la piedra. Después se escuchó a la FE discutiendo con Dios en el cielo sobre zoología. Y a la PASION y al DESEO los sintió en el vibrar de los volcanes.

En un descuido encontró a la ENVIDIA y, claro, pudo deducir donde estaba el TRIUNFO. Al EGOISMO no tuvo ni que buscarlo; el solito salió disparado de su escondite, que había resultado un nido de avispas.

De tanto caminar sintió sed y, al acercarse al lago, descubrió a la BELLEZA. Y con la DUDA resultó más fácil todavía, pues la encontró sentada sobre una cerca sin decidir aún de que lado esconderse. Así fue encontrando a todos: el TALENTO entre la hierba fresca, la ANGUSTIA en una oscura cueva, la MENTIRA detrás del arco iris y hasta el OLVIDO, al que ya se le había olvidado que estaba jugando a los escondidos.

Pero sólo el AMOR no aparecía por ningún sitio. La LOCURA buscó detrás de cada árbol, bajo cada arroyo del planeta, en la cima de las montañas y cuando estaba por darse por vencida, divisó un rosal y las rosas... Y tomo una horquilla y comenzó a mover las ramas, cuando de pronto un doloroso grito se escuchó.

Las espinas habían herido en los ojos al AMOR. La LOCURA no sabía que hacer para disculparse; lloró, rogó, imploró y hasta prometió ser su lazarillo.

Desde entonces, desde que por primera vez se jugó al escondite en la tierra, EL AMOR ES CIEGO Y LA LOCURA LO ACOMPAÑA SIEMPRE.

martes, 20 de marzo de 2007

VIDA LOCA

Un bella canción de Francisco Céspedes

lunes, 19 de marzo de 2007

ALBORADA EN GALICIA

Para Curros Enriquez, la Alborada es la música que arrullaba el corazón de los celtas.

Por definición, la alborada es la luz que finamente tiñe de malva el amanecer. Esa primera luz del día antes de que salga el Sol. La luz del alba. O la claridad que raya el cielo al filo de la madrugada.

Pero la alborada también es música, ya para Curros Enriquez, la alborada eran aquellas notas que “arrullaban el corazón de los celtas”:

¡Escoitade! de fondas queixas cheo
brota da terra un misterioso canto;
raios de branca lus tinxen o ceo;
rompe a mañá do celestial encanto.

Porque la “alborada vieja”, dicen que es música con más de cuatro mil años de tradición. La “alborada vieja” es la primitiva. Es el canto matinal a la luz roja del amanecer, -cuando el Sol renace-, compuesto con notas del himno para acompañar la oración celta al Astro Rey, en la hora primera en la que se postraban ante el Ara Solis del Fin del Mundo.

Aquella alborada iniciática, de significado tan legendario, pasó a ser, con el tiempo, un canto tras las noches perdidas; la música de las reuniones de los clanes, la misma con la que al amanecer se obsequia a alguien, con la que de solemniza algún festejo público, un canto religioso, o el toque temprano que dan las bandas cuando nace la alborada.

Hoy la Alborada bien puede ser esa canción que expresa la alegría de los amantes al llegar la aurora, porque, la alborada es la música que inicia la fiesta en las primeras horas del día.

El renacer del día, el alba, la aurora…sirvió (pues) entonces la alborada de nuestra historia para celebrar múltiples eventos,(incluso) pues antiguamente alborada se llamaba a aquella acción de guerra ejecutada al mismo amanecer. De hecho fue el himno de los bravos guerreros galaicos que libraron la gran batalla del Medulio.

Indiscutiblemente, la alborada gallega encierra un complejo significado, es signo, símbolo, bandera, música… comienzo y espíritu de cada alma que en esta tierra haya amanecido alguna vez.

Y es de aquí de donde nacen, ya en la modernidad, también los primeros cantos que a esta misma tierra la hicieron resurgir como pueblo:

Arriba, que aurora comeza a espertar…

De la alborada arranca así la suficiente fuerza para alimentar los ideales de aquellos luchadores que despertaron a la nación gallega de aquel letargo en el que perdimos un Reino luchando por la vida. Expresiones musicales y literarias que ya no dejaban lugar para el lamento.
Renace, con la nueva alborada el espíritu crítico y la actitud inconformista de un pueblo (sumido) en las sombras de “Os Séculos Escuros”.

Fue en 1828 cuando el bardo Nicomedes Pastor Díaz, escribió una nueva “Alborada” incitando a un despertar social, cultural… al fin y al cabo, un despertar histórico.

…Fillos dos nobres celtas, fortes e peregrinos,
luitade po los destinos
dos eidos de breogan…”

Así la “Alborada Gallega” algo que en principio parece sólo indicar el inicio del día, inició también el Rexurdimento cultural del S.XIX.

De algún modo fueron las letras escritas en el noble gallego las que nos hicieron tomar conciencia de País…, un pueblo que amarrado al recuerdo seguía esperando aquel espíritu de la vieja alborada.

Y ese espíritu nació con nueva gente, con gente renovada, jóvenes y no tan jóvenes que vieron en Galicia un espíritu propio que había guardado ausencia. Nacieron pues poetas, literatos, bardos y músicos…Curros Enríquez, Pondal, Lamas Carbajal… y la romántica Rosalía de Castro, también nacida al renacer el día, es decir, en la Alborada: “…

...nacín cando as prantas nacen, no mes das flores nacín.
nunha alborada mainiña,
nunha alborada de abril…”

Con su publicación en 1863 de Cantares Gallegos, obra escrita integramente en gallego, se inicia una trayectoria de recuperación no solo literaria, sino también cultural, política e histórica, es decir, se inaugura, o Rexurdimento Pleno. La alborada gallega atiende a muy diversas connotaciones… pues bien, la nueva alborada tendría, poco después, música propia compuesta por un mindoniense, Pascual Veiga.

Os Pinos

Os Pinos es el nombre oficioso del himno gallego, el símbolo acústico más solemne de Galicia. Recibe ese nombre debido a que su letra la constituyen las dos primeras partes —cuatro estrofas de las diez que tiene— del poema Os Pinos, del poeta gallego Eduardo Pondal, escrito en 1890 y publicado en la segunda edición del libro Queixumes dos Pinos (Rumores de los pinos en castellano), de 1935. La música es del compositor Pascual Veiga.

Fue regulado oficialmente mediante la Ley de Símbolos de Galicia, aprobada por el Parlamento de Galicia el 23 de junio de 1984, especificando letra y música.

El texto del himno es fruto de la correspondencia que mantuvieron Eduardo Pondal y Pascual Veiga en 1890, en el que el compositor le solicitaba al escritor un texto para una partitura que iba a presentar con motivo de un certamen en el que se iba a elegir el mejor himno gallego para el caso que el premio resultara desierto. Después de varias redacciones, Pondal le envía un primer texto que tituló Breogán. Pascual Veiga le solicita algunos cambios en la acentuación para adaptarlo rítmicamente a la música que había compuesto.

El texto definitivo se publicó ya como Os Pinos por primera vez el 22 de mayo de 1890 en un folleto del certamen musical que había convocado el Orfeón nº4 de La Coruña para elegir la mejor Marcha Regional Gallega. El texto apareció también en A Monteira de Lugo y en El Eco de Galicia de La Habana. Al final, aunque hubo ensayos, el himno no se interpretó (la mayoría de las versiones de la letra del himno derivan del texto que apareció en la número 18 de la revista Galicia de La Habana en 1905; en 1935 el texto se integró en la segunda edición, realizada por la Real Academia Gallega, de Queixumes dos pinos, base de las versiones modernas del texto).

Al igual que otros símbolos de Galicia, como la bandera, el establecimiento del himno gallego fue fruto de la emigración. En 1907, José Fontenla Leal le encargó a Manuel Curros Enríquez (uno de los mayores exponentes del Rexurdimento gallego, que residía en La Habana) que escribiese la letra, y a José Castro "Chané" la música, pero Curros no fue capaz de componer la letra rápidamente y Fontenla decidió escoger el poema de Pondal con la música de Veiga. Se estrenó el 20 de diciembre de 1907 en el Gran Teatro de La Habana y hasta 1923 fue entonado por regionalistas y agraristas en sus actos, consolidándose paulatinamente como símbolo de Galicia. Cuándo se prohibió su uso durante la dictadura de Primo de Rivera, las sociedades gallegas de América intensificaron su interés por su interpretación pública. Con la Segunda República alcanzó el reconocimiento oficial.

Se evitó su uso durante la dictadura franquista e incluso durante la etapa de aperturismo del régimen sólo se cantaba, en todo caso, en actos culturales y como una canción más dentro del folclore gallego. Sin embargo, desde 1960 comienza a interpretarse de manera más explícita, aunque disimulando sus aspectos ideológicos. En concreto, se cantaba sólo la primera parte.

En 1975, mientras tenían lugar unos actos folclóricos en la fiesta del Apóstol Santiago, la gente comenzó a erguirse para cantarlo. Al año siguiente, muerto ya el dictador, se instauró esta costumbre de manera definitiva en la Plaza de la Quintana, ratificado también por las autoridades asistentes. Los partidos no nacionalistas lo asumirían, finalmente, en la campaña de las primeras elecciones democráticas (1977).

El motivo central del himno es que Galicia despierte de su sueño y emprenda el camino hacia la libertad, escuchando, para ello, la voz de los rumorosos pinos, que simbolizan al pueblo gallego. El nombre de Galicia no figura en el poema, como es habitual en Pondal, y en su lugar se hacen referencias metafóricas al "hogar" y a la "nación" de "Breogán".

Además del celtismo y del helenismo siempre presentes en la obra de Pondal, fue su capacidad para penetrar en los sentimientos del pueblo y expresar sus aspiraciones fundamentales, lo que posibilitó su éxito.

En 1890, cuando fue escrito el poema original, todavía no existía una norma ortográfica establecida del idioma gallego. La letra del himno oficializada en 1984 siguió la normativa ortográfica (Normas ortográficas e morfolóxicas do Idioma Galego) vigente para el idioma gallego en dicha fecha, por lo que, consecuentemente, existen diferencias gráficas entre la letra del himno y la versión original del poema de Pondal.

BERTOLT BRECHT

BALADA DEL GUARDABOSQUES Y LA CONDESA

En tierras de Suecia vivía una condesa
que era tan pálida y tan bella.
«¡Señor guarda, señor guarda, mi liga se soltó,
se soltó, se soltó!
¡Guarda, arrodíllate, pronto, y átamela!»

«Señora condesa, señora condesa, no me miréis así,
yo os sirvo por mi pan.
¡Vuestros pechos son blancos pero el hacha es fría,
es fría, es fría!
Dulce es el amor, pero amarga la muerte.»

El guarda escapó aquella misma noche.
Cabalgó monte abajo hasta que llegó al mar.
«¡Señor barquero, señor barquero, acógeme en tu barca,
en tu barca, en tu barca!
Barquero, tengo que ir hasta el fin del mar.»
Entre el gallo y la zorra brotó el amor.
«Oh, dorado, ¿me amas de verdad?»
y fina fue la noche, pero el alba llegó,
llegó, llegó:
todas sus plumas cuelgan del zarzal.


CANCIÓN DE LA MUJER

1. De noche junto al río en el oscuro corazón de los arbustos
a veces vuelvo a ver su rostro, el de la mujer que amé: mi
mujer, que murió.

2. Hace ya muchos años, y a ratos ya no sé nada de ella, la
que antes lo fue todo, pero todo se marchita.

3. Y ella era en mí como un pequeño enebro en las estepas de
Mongolia, cóncavas, con el cielo amarillo pálido y de gran tristeza.

4. Vivíamos en una cabaña negra junto al río, Los mosquitos
solían perforar su blanco cuerpo, y yo leía el periódico
siete veces o decía: tu pelo tiene un color sucio. O: no tienes corazón.

5. Pero un día, cuando estaba yo lavando mi camisa en la
cabaña, ella se acercó a la puerta y me miró y quería salir.

6. Y quien le había pegado hasta cansarse, dijo: ángel mío.

7. Y quien le había dicho te quiero la condujo fuera y
riendo miró al aire y alabó el buen tiempo y le dio la mano.

8. Como ya estaban afuera, al aire libre, y la cabaña estaba
desierta, cerró la puerta y se sentó tras el periódico.

9. Desde entonces no la he vuelto a ver, y de ella sólo quedó
el gritito que dio cuando por la mañana volvió a la puerta que
ya estaba cerrada.

10. Ahora la cabaña se ha podrido y mi pecho está relleno de
papel de periódico y por las noches tumbado junto al río en
el oscuro corazón de los arbustos me acuerdo de ella.

11. El viento lleva olor a hierba en el pelo y el agua grita sin
fin pidiendo calma a Dios, y en mi lengua tengo un sabor amargo.


CANCIÓN DE LA PROSTITUTA

1
Señores míos, con diecisiete años
llegué al mercado del amor
y mucho he aprendido.
Malo hubo mucho,
pero ése era el juego.
Aunque hubo Cosas que sí me molestaron
(al fin y al cabo también yo soy persona).
Gracias a Dios todo pasa deprisa,
la pena incluso; también el amor.
¿Dónde están las lágrimas de anoche?
¿Dónde la nieve del año pasado?

2
Claro que con los años una va
más ligera al mercado del amor
y los abraza por rebaños.
Pero los sentimientos
se vuelven sorprendentemente fríos
si se escatiman tanto
(al fin y al cabo no hay provisión que no se acabe).
Gracias a Dios todo pasa deprisa,
la pena incluso; también el amor.
¿Dónde están las lágrimas de anoche?
¿Dónde la nieve del año pasado?

3
Y aunque aprendas bien el trato
en la feria del amor,
transformar el placer en calderilla
nunca resulta fácil.
Pero, bien, se consigue.
Aunque también envejeces mientras tanto
(al fin y al cabo no siempre se tienen diecisiete.)
Gracias a Dios todo pasa deprisa,
la pena incluso; también el amor.
¿Dónde están las lágrimas de anoche?
¿Dónde la nieve del año pasado?



CANCIÓN DE LA VIUDA ENAMORADA

Ay, ya sé, no deberla reconocer
que tiemblo cuando su mano me toca.
Ay, qué me ha sucedido
que rezo para que me seduzca.
¡Ay, ni cien caballos me arrastrarían al pecado!
¡Si al menos no me apeteciese tanto!

Si me resisto tanto al amor
sólo me he resistido realmente en el fondo
porque sé que si estuviera ante él en camisón
me dejaría hasta sin camisa.
¡Como que le van a importar a él mis reproches!
¡Si al menos no me apeteciese tanto!

Dudo que valga tanto como yo
y que para él sea amor de verdad.
Cuando todos mis ahorros se hayan gastado,
¿tirará el cacharro a la basura?
¡Ay, ya sé por qué le opuse tanta resistencia!
¡Si al menos no me apeteciese tanto!

Si tuviera dos dedos de sentido
nunca le habría concedido lo que por desgracia me pidió,
sino que le habría pegado una paliza
en cuanto se me acercó demasiado, como hizo.
¡Ay, ojalá se fuera al infierno!
(¡Si al menos no me apeteciese tanto!)



CANCIÓN DE UNA AMADA

1. Lo sé, amada: ahora se me cae el pelo por mi vida salvaje,
y me tumbo en las piedras. Me veis beber el aguardiente más
barato, y camino desnudo al viento.

2. Pero hubo un tiempo, amada, en que fui puro.

3. Tuve una mujer que era más fuerte que yo, como la hierba
es más fuerte que el toro: se vuelve a erguir.

4. Ella vio que yo era malo, y me amó.

5. No preguntó a dónde conducía el camino, que era su camino,
y quizás iba hacia abajo. Cuando me dio su cuerpo, dijo:
esto es todo. Y fue mi cuerpo.

6. Ahora ya no está en ningún lado, desapareció como una
nube cuando ha llovido, la abandoné y cayó, pues ése era su camino.

7. Pero de noche, a veces, cuando me veis beber, veo su cara,
pálida en el viento, fuerte y vuelta hacia mí, y me inclino ante
el viento.



CUATRO CANCIONES DE AMOR

I
Cuando, más tarde, me alejé de ti
al hoy enorme
vi, cuando empecé a ver,
gente alegre y cabal.

Y desde aquella hora tardía,
tú sabes de cuál hablo,
tengo una boca más hermosa
y unas piernas más ágiles.

Más verde hay desde entonces
en árbol, ramo y prado
y es el agua más fresca
cuando me la echo encima.

II
Cuando me haces pasármelo
tan bien, a veces pienso:
si me muriera ahora
habría sido feliz
hasta el final.

Cuando tú seas vieja
y me recuerdes
piénsame como hoy
y tendrás un amor
que siga siendo joven.

III
Siete rosas tiene el ramo,
seis se lleva el viento,
una queda para que
me la encuentre yo.

Siete veces te llamé,
seis no respondiste,
a la séptima promete
que me dirás algo.

IV
Mi amada me dio una rama
con hojas amarillas.

Se está acabando el año
y comienza el amor.



JAMÁS MA SOEUR, TE HE AMADO TANTO

Jamás, ma soeur, te he amado tanto
como cuando me fui de ti en aquel crepúsculo.
Me engulló el bosque, el bosque azul, ma soeur,
sobre el que los pálidos astros quedaban para siempre ya al oeste.

No me reí ni lo más mínimo, nada nada, ma soeur,
yo, que jugando me dirigía a mi oscuro destino-
mientras que ya los rostros tras de mí
lentos palidecían en el atardecer del bosque azul.

Todo fue hermoso en aquella tarde única, ma soeur,
y nunca más después; tampoco antes-
claro que sólo me quedaban ya los grandes pájaros
que al atardecer tienen hambre en el oscuro cielo.



LA CANCIÓN DEL NO Y EL SÍ

1
Hubo un tiempo en que creía, cuando aún era inocente,
y lo fui hace tiempo igual que tú:
quizás también me llegue uno a mí
y entonces tengo que saber qué hacer.
Y si tiene dinero
y si es amable
y su cuello está limpio también entre semana
y si sabe lo que le corresponde a una señora
entonces diré «No».
Hay que mantener la cabeza bien alta
y quedarse como si no pasara nada.
Seguro que la luna brilló toda la noche,
seguro que la barca se desató de la orilla,
pero nada más pudo suceder.
Sí, no puede una tumbarse simplemente,
sí, hay que ser fría y sin corazón.
Sí, tantas cosas podrían suceder,
ay, la única respuesta posible: No.

2
El primero que vino fue un hombre de Kent
que era como un hombre debe ser.
El segundo tenía tres barcos en el puerto
y el tercero estaba loco por mí.
Y al tener dinero
y al ser amables
y al llevar los cuellos limpios incluso entre semana
y al saber lo que le corresponde a una señora,
les dije a todos: «No».
Mantuve la cabeza bien alta
y me quedé como si no pasara nada.
Seguro que la luna brilló toda la noche,
seguro que la barca se desató de la orilla,
pero nada más pudo suceder.
Sí, no puede una tumbarse simplemente,
sí, hay que ser fría y sin corazón.
Sí, tantas cosas podrían suceder ,
ay, la única respuesta posible: No.

3
Sin embargo un buen día, y era un día azul,
llegó uno que no me rogó
y colgó su sombrero en un clavo en mi cuarto
y yo ya no sabía lo que hacía.
Y aunque no tenía dinero
y aunque no era amable
ni su cuello estaba limpio ni siquiera el domingo
ni sabía lo que le corresponde a una señora,
a él no le dije «No».
No mantuve la cabeza bien alta
y no me quedé como si no pasara nada.
Ay, la luna brilló toda la noche,
y la barca permaneció amarrada a la orilla,
¡y no pudo ser de otra forma!
Sí, no hay más que tumbarse simplemente,
sí, no puede una permanecer fría ni carecer de corazón.
Ay, tuvieron que pasar tantas cosas,
sí, no pudo haber ningún No.



LECCIÓN DE AMOR

Pero chiquilla, te recomiendo
algo de seducción en los grititos:
carnal me gusta el alma
y con alma la carne.

La castidad no puede rebajar la lujuria;
si estuviese hambriento me gustaría saciarme.
Me apetece que la virtud tenga trasero
y que el trasero tenga sus virtudes.

Desde que el dios aquel cabalgó al cisne
a más de una chica le da miedo,
aunque también sufra con gusto
que él se aferre al canto del cisne.



QUIERO IR CON AQUÉL A QUIEN AMO

Quiero ir con aquel a quien amo.
No quiero calcular lo que cuesta.
No quiero averiguar si es bueno.
No quiero saber si me ama.
Quiero ir con aquél a quien amo.



PREGUNTAS

¡Escríbeme qué llevas puesto! ¿Es cálido?
¡Escríbeme en qué duermes! ¿Es también blando?
¡Escríbeme qué aspecto tienes! ¿Sigue siendo el mismo?
¡Escríbeme qué echas de menos! ¿Mi brazo?
¡Escríbeme cómo te va! ¿Te respetan?
¡Escríbeme qué andan haciendo! ¿Tienes bastante valor?
¡Escríbeme qué haces tú! ¿Sigue siendo bueno?
¡Escríbeme en qué piensas! ¿En mí?
¡La verdad es que sólo tengo preguntas para ti!
¡Y espero con ansiedad la respuesta!
Cuando tú estás cansada, nada puedo llevarte.
Si pasas hambre, no puedo darte de comer.
Así que estoy como fuera del mundo,
perdido, como si te hubiese olvidado

Proverbios Indios

Un libro es un cerebro que habla: cerrado un amigo que espera; olvidado, un alma que perdona; destruído, un corazón que llora.

"No hay muerte, solo un cambio de mundos"

Los diez mandamientos indios:
Trata a la Tierra y a todo lo que hay en ella con respeto
Mantente cerca del Gran Espíritu
Muestra gran respeto por tu semejante
Trabaja junto para el beneficio de toda la humanidad
Da asistencia y cariño donde se necesite
Haz lo que creas que está bien
Mira después el bienestar del cuerpo y la mente
Dedica una parte de tus esfuerzos al bien común
Se sincero y honesto siempre
Hazte responsable de tus actos

"La Tierra, no la Heredamos de nuestros Antepasados, la tomamos prestada de nuestros Hijos"

"Mis Oidos oyen Promesas,
mi Mente es Poderosa,
mis Ojos ven Sueños,
mis Pensamientos son Altos,
mi Cuerpo es Fuerte
soy Hermoso,
soy Joven"

Solo Después Que El Último Árbol Haya Sido Cortado,
Solo Después Que El Último Río Haya Sido Envenenado,
Solo Despúes Que El Último Pez Haya Sido Pescado,
Solo Entonces Descubrirás Que El Dinero
No Se Puede Comer

No creo que la medida de una civilización sea
cómo de altos son sus edificios de cemento
sino cómo de bien ha aprendido su gente
a relacionarse con su entorno y sus semejantes.
Sun Bear de la tribu Chippewa

No queremos escuelas...
nos enseñarán a tener iglesias.
No queremos iglesias...
nos enseñarán a reñir sobre Dios.
No queremos aprender eso.
Podemos reñir con los hombres a veces
sobre las cosas de esta tierra.
Pero nunca reñimos sobre Dios.
No queremos aprender eso.
Heinmot Tooyalaket ( Chief Joseph), Jefe de la tribu Nez Perce

Debemos proteger los bosques para nuestros hijos, nietos y los que aún han de nacer. Debemos proteger los bosques para aquellos que no pueden hablar por sí mismos, como los pájaros, animales, peces y árboles.
Qwatsinas de la nación Nuxalk

Ser indio es una actitud, un estado de la mente,
una manera de estar en armonía con todas las cosas y todos los seres.
Es permitir que el corazón sea quien distribuya la energía en este planeta;
permitir que los sentimientos y la sensibilidad determinen donde va la energía;
es absorber la vida desde la tierra y desde el cielo,
metiéndola dentro y sacándola desde el corazón.
Brooke Medicine Eagle

Oración Cherokee

Puedan los cálidos vientos del cielo
soplar suavemente sobre tu casa.
Pueda el Gran Espíritu
bendecir a todo el que entre en ella.
Puedan tus mocasines
hacer felices sendas por muchas nieves,
y pueda el arco iris siempre
tocar tu hombro.

La rosa Cherokee: La caravana de las lágrimas

La leyenda de la rosa Cherokee empieza
cuando la caravana de las lágrimas empezó en 1838.
Las madres de los Cherokees estaban lamentándose y llorando tanto,
que eran incapaces de ayudar a sus niños a sobrevivir al viaje.
Los ancianos rezaron por una señal
que levantara los espíritus de las madres dándoles fuerza.
Al día siguiente una hermosa flor empezó a crecer
donde había caído cada lágrima de las madres.
La rosa es blanca por sus lágrimas,
el centro dorado por el oro robado de las tierras Cherokees,
y siete hojas en cada tallo por los siete clanes Cherokee.
Desde entonces la rosa salvaje Cherokee crece
a lo largo de la ruta de la caravana de las lágrimas
hasta el este de Oklahoma.
La rosa Cherokee es ahora la flor oficial del estado de Georgia.

Tatanga Mani

"Ustedes los blancos presumían que eramos salvajes... Cuando cantabamos nuestras alabanzas al Sol, a la Luna o al Viento, ustedes nos trataban de idólatras. Sin comprender, ustedes nos han condenado como almas pérdidas, simplemente porque nuestra religión era diferente de la vuestra. Nosotros veiamos la Obra del Gran Espíritu en casi tado: el Sol, la Luna, los Arboles, el Viento y las Montañas; y veces nos aproximábamos de El a través de ellos: ¿Era eso tan malo?. Yo pienso que nosotros creemos sinceramente en el Ser Supremo, de una fé más fuerte que muchos blancos que nos han tratado de paganos. Los Indios vivendo del lado de la Naturaleza y del Maestro de la Naturaleza, no viven en la obscuridad."

Tatanga Mani o Búfalo Caminante (1871-1967).

*Jefe indígena de la tribu Stoney de Canadá.

ÉRAMOS UN PUEBLO SIN LEYES, pero nos entendíamos muy bien con el Gran Espíritu, creador y amo de todas las cosas. Vosotros, los blancos, nos llamabais salvajes. No entendíais nuestras plegarias. No habéis intentado comprenderlas. Cuando cantábamos nuestras alabanzas al sol, a la luna o al viento, decíais que adorábamos a ídolos. Nos habéis condenado como almas perdidas sin habernos comprendido, simplemente porque nuestro culto era distinto del vuestro.

RECONOCÍAMOS LA MANO DEL GRAN ESPÍRITU en casi todas las cosas: el Sol, la luna, los árboles, el viento y las montañas. En ocasiones, nos acercábamos a Él a través de todas estas cosas. ¨Qué mal había en ello? Pienso que creíamos sinceramente en el Ser supremo; con una fe más fuerte que la de muchos de los blancos que nos han tratado de paganos... Los indios que viven cerca de la naturaleza y del amo de la naturaleza no viven en la oscuridad.

¿SABÍAIS QUE LOS ÁRBOLES HABLAN? Pues sí, hablan. Hablan entre ellos y si los escucháis también os hablarán. El problema es que los blancos no escuchan. No han aprendido nunca a escuchar a los indios, por lo que dudo que escuchen a las otras voces de la naturaleza. Y sin embargo, a mí los árboles me han enseñado mucho: ora sobre el tiempo, ora sobre los animales, ora sobre el Gran Espíritu.

Tatanga Mani, indio stoney (1871-1967)

jueves, 15 de marzo de 2007

Etnias de la Tierra II

http://www.youtube.com/watch?v=1s7YOYu45Cg

LA PALABRA AMOR SE ESCRIBE CON "P"

Porque para amar se debe poseer PACIENCIA en los momentos en que el mismo amor te pone a prueba.
El verdadero amor se escribe con "P", porque para olvidar un mal recuerdo debe de existir PERDÓN antes que el odio entre a aquellos que se aman.
Amor se escribe con "P"... porque para obtener lo que deseas, debes de PERSEVERAR hasta alcanzar lo que te has propuesto.
El sincero amor se escribe con "P"... porque la PACIENCIA, el PERDÓN y la PERSEVERANCIA son ingredientes necesarios para que un amor perdure.
Porque amor es también.... una PALABRA dicha a tiempo...
Es el PERMITIRSE volver a confiar...
Es PERMANECER en silencio escuchando al otro...
Es esa PASIÓN, que nos llena de estrellitas los ojos al pronunciar el nombre del que amamos...
El amor se escribe con "P"... Porque son esas PEQUEÑAS cosas que nos unen al ser amado día tras día.

miércoles, 14 de marzo de 2007

ETNIAS DE LA TIERRA


Hay un Paraíso

Luar na Lubre


AMAR A UN SER HUMANO

Amar a un ser humano es aceptar la oportunidad de conocerlo verdaderamente y disfrutar de la aventura de explorar y descubrir lo que guarda más allá de sus máscaras y sus defensas; contemplar con ternura sus más profundos sentimientos, sus temores, sus carencias, sus esperanzas y alegrías, su dolor y sus anhelos; es comprender que detrás de su careta y su coraza, se encuentra un corazón sensible y solitario, hambriento de una mano amiga, sediento de una sonrisa sincera en la que pueda sentirse en casa; es reconocer, con respetuosa compasión, que la desarmonía y el caos en los que a veces vive son el producto de su ignorancia y su inconsciencia, y darte cuenta de que si genera desdichas es porque aún no ha aprendido a sembrar alegrías, y en ocasiones se siente tan vacío y carente de sentido, que no puede confiar ni en si mismo; es descubrir y honrar, por encima de cualquier apariencia, su verdadera identidad, y apreciar honestamente su infinita grandeza como una expresión única e irrepetible de la Vida.
Amar a un ser humano es brindarle la oportunidad de ser escuchado con profunda atención, interés yrespeto; aceptar su experiencia sin pretender modificarla sino comprenderla; ofrecerle un espacio en el que pueda descubrirse sin miedo a ser calificado, en el que sienta la confianza de abrirse sin ser forzado a revelar aquello que considera privado; es reconocer y mostrar que tiene el derecho inalienable de elegir su propio camino, aunque éste no coincida con el tuyo; es permitirle descubrir suverdad interior por si mismo, a su manera: apreciarlo sin condiciones, sin juzgarlo ni reprobarlo, sinpedirle que se amolde a tus ideales, sin exigirle que actúe de acuerdo con tus expectativas; es valorarlo por ser quien es, no por como tu desearías que fuera; es confiar en su capacidad de aprender de sus errores y de levantarse de sus caídas más fuerte y más maduro, y comunicarle tu fe y confianza en su poder como ser humano.
Amar a un ser humano es atreverte a mostrarte indefenso, sin poses ni caretas, revelando tu verdaddesnuda, honesta y transparente; es descubrir frente al otro tus propios sentimientos, tus áreasvulnerables; permitirle que conozca al ser que verdaderamente eres, sin adoptar actitudes prefabricadas para causar una impresión favorable; es exponer tus deseos y necesidades, sin esperar que se haga responsable de saciarlas; es expresar tus ideas sin pretender convencerlo de que soncorrectas; es disfrutar del privilegio de ser tu mismo frente al otro, sin pedirle reconocimiento alguno, yen esta forma, irte encontrando a ti mismo en facetas siempre nuevas y distintas; es ser veraz, y sin miedo ni vergüenza, decirle con la mirada cristalina, "este soy, en este momento de mi vida, y esto que soy con gusto y libremente, contigo lo comparto...si tú quieres recibirlo".
Amar a un ser humano es disfrutar de la fortuna de poder comprometerte voluntariamente y responderen forma activa a su necesidad de desarrollo personal; es creer en él cuando de si mismo duda,contagiarle tu vitalidad y tu entusiasmo cuando está por darse por vencido, apoyarlo cuando flaquea, animarlo cuando titubea, tomarlo de las manos con firmeza cuando se siente débil, confiar en él cuando algo lo agobia y acariciarlo con dulzura cuando algo lo entristece, sin dejarte arrastrar por sudesdicha; es compartir en el presente por el simple gusto de estar juntos, sin ataduras ni obligaciones impuestas, por la espontánea decisión de responderle libremente.
Amar a un ser humano es ser suficientemente humilde como para recibir su ternura y su cariño sinrepresentar el papel del que nada necesita; es aceptar con gusto lo que te brinda sin exigir que te délo que no puede o no desea; es agradecerle a la Vida el prodigio de su existencia y sentir en su presencia una auténtica bendición en tu sendero; es disfrutar de la experiencia sabiendo que cada día es una aventura incierta y el mañana, una incógnita perenne; es vivir cada instante como si fuese elúltimo que puedes compartir con el otro, de tal manera que cada reencuentro sea tan intenso y tanprofundo como si fuese la primera vez que lo tomas de la mano, haciendo que lo cotidiano sea siempre una creación distinta y milagrosa.
Amar a un ser humano es atreverte a expresar el cariño espontáneamente a través de tu mirada, detus gestos y sonrisas; de la caricia firme y delicada, de tu abrazo vigoroso, de tus besos, con palabrasfrancas y sencillas; es hacerle saber y sentir cuanto lo valoras por ser quien es, cuánto aprecias susriquezas interiores, aún aquellas que él mismo desconoce; es ver su potencial latente y colaborarpara que florezca la semilla que se encuentra dormida en su interior; es hacerle sentir que sudesarrollo personal te importa honestamente, que cuenta contigo; es permitirle descubrir suscapacidades creativas y alentar su posibilidad de dar todo el fruto que podría; es develar ante sus ojos el tesoro que lleva dentro y cooperar de mutuo acuerdo para hacer de esta vida una experiencia más rica y más llena de sentido.
Amar a un ser humano es también atreverte a establecer tus propios limites y mantenerlos firmemente; es respetarte a ti mismo y no permitir que el otro transgreda aquello que consideras tusderechos personales; es tener tanta confianza en ti mismo y en el otro, que sin temor a que la relación se perjudique, te sientas en libertad de expresar tu enojo sin ofender al ser querido, y puedas manifestar lo que te molesta e incomoda sin intentar herirlo o lastimarlo. Es reconocer y respetar sus limitaciones y verlo con aprecio sin idealizarlo; es compartir y disfrutar de los acuerdos y aceptar los desacuerdos, y si llegase un día en el que evidentemente los caminos divergieran sin remedio, amar es ser capaz de despedirte en paz y en armonía, de tal manera que ambos se recuerden con gratitud por los tesoros compartidos.
Amar a un ser humano es ir más allá de su individualidad como persona; es percibirlo y valorarlo como una muestra de la humanidad entera, como una expresión del Hombre, como una manifestación palpable de esa esencia trascendente e intangible llamada "ser humano", de la cual tu formas parte; es reconocer, a través de él, el milagro indescriptible de la naturaleza humana, que es tu propia naturaleza, con toda su grandeza y sus limitaciones; apreciar tanto las facetas luminosas yradiantes de la humanidad, como sus lados obscuros y sombríos; amar a un ser humano, en realidad, es amar al ser humano en su totalidad; es amar la auténtica naturaleza humana, tal como es, y portanto, amar a un ser humano es amarte a ti mismo y sentirte orgulloso de ser una nota en la sinfonía de este mundo.

Toro Sentado (Sioux Hunkpapa.1837-1890)

Si el gran Espíritu hubiera deseado que yo fuera un hombre blanco me habría hecho blanco... ¿Es un agravio amar a mi pueblo? ¿Soy malvado porque mi piel es roja? ¿Porque soy un sioux? Dios me hizo un indio." TATANKA YOTANKA (Toro Sentado)

Toro sentado nació en 1831 en las cercanías del Gran River, en el actual estado de Dakota del Sur. Su etnia, los hunkpapas, pertenecía a las siete tribus que formaban el poderoso pueblo de los sioux teton.

Mientras Toro Sentado se iba convirtiendo en un adolescente, rodaban ya las primeras columnas de carromatos por el Oregon Trail hacia el Oeste. Sin embargo, el Trail se encontraba un buen trecho al sur del territorio de los hunkpapas, de forma que, hasta entonces, ningún soldado o colono blanco había invadido su país. Toro Sentado era todavía muy joven cuando fue acogido en la comunidad secreta de los "Corazones Fuertes". La participación en esa comunidad de guerreros suponía un gran honor. Pronto, Toro Sentado contaría hasta más de sesenta victorias personales sobre sus enemigos. Su fama como guerrero creció y fue nombrado jefe en 1860. Mientras tanto, su tribu había notado cada vez más claramente la invasión de los blancos.

Algo más al Este, cada vez más colonos afluían a la Gran Pradera de los hunkpapas y, en el Oeste, los soldados protegían la construcción del nuevo Bozeman Trail, que conducía del Oregon Trail hacia los florecientes campamentos de los buscadores de oro alrededor de Virginia City, en la actual Montana. Para Toro Sentado, la invasión de los blancos era un motivo de preocupación tan serio como si tribus enemigas planificaran una invasión y contemplaba sus actividades con creciente encono. En 1866, tropas del ejército se introdujeron profundamente en el territorio de los hunkpapas para construir el Fort Buford en la desembocadura del Yellowstone en el Missouri River, en el actual estado de Dakota del Norte. Toro Sentado veía el Fort Buford como una amenaza y respondió con varios ataques de los “Corazones Fuertes” a los asentamientos cercanos.

Los soldados y los colonos estaban aterrorizados y asustados en doscientas millas río abajo y río arriba. Ese mismo año, Nube Roja, el jefe de los sioux oglala, atacó también fuertes del ejército y asaltó caravanas en el Bozeman Trail. En 1868, por fin, el gobierno se vio obligado a tratar con los indios sobre un acuerdo de paz. Los representantes de ambas partes se reunieron en Fort Laramie. El gobierno se declaró dispuesto a cerrar de nuevo el Bozeman Trail, ofreció a los sioux y a sus aliados un extenso territorio de sus propias tierras como reserva duradera y, al oeste de esa reserva, el territorio del Powder River en Wyoming debería quedar para siempre como zona de caza de los indios.

En consecuencia, el acuerdo decía: "Ninguna persona blanca recibirá autorización para la colonización u otra dedicación de la tierra (en el Powder River) ni se le permitirá atravesar el territorio sin la autorización de los indios". Toro Sentado, al igual que otros jefes sioux y cheyenes, se había negado a participar en esas conversaciones. Toro Sentado advirtió que aunque el acuerdo parecía, a primera vista, muy generoso, en realidad a los sioux les quitaba una gran parte de su territorio.

"El Gran Espíritu nos dio esta tierra y aquí estamos en casa. No quiero que roben a mi pueblo...quiero que todos sepan que estoy en contra de cualquier venta de nuestra tierra".

Muchos otros jefes indios, entre ellos también Nube Roja, firmaron y se declararon de acuerdo con su traslado a la reserva de los sioux. Toro Sentado jamás lo firmó. Él y otros no firmantes del acuerdo siguieron instalando sus campamentos en el Powder River, fuera de la reserva. Quería continuar aferrándose a la antigua forma de vida y cazar búfalos y no vivir de las limosnas de Washington. Durante un tiempo, las tribus de fuera de la reserva consiguieron eludir ampliamente a los blancos. Sin embargo, pronto se demostró que incluso el acuerdo de Fort Laramie no era capaz de contener a los blancos que se acercaban cada vez más. Al principio, los soldados intentaron disuadir a los buscadores de oro con la fuerza de las armas, pero éstos regresaban una y otra vez. Cuando los soldados se vieron incapaces de seguir conteniéndolos, el gobierno ofreció a los indios la compra del terreno. Washington envió una delegación para tratar sobre su venta. Durante dos semanas, los intermediarios lo intentaron todo para convencer a los sioux de que vendieran las Back Hills, pero ningún jefe indio se atrevía a vender la sagrada tierra. Cuando la delegación regresó a Washington con las manos vacías, el gobierno se decidió por un acto de fuerza con todas las consecuencias: En caso de que los indios no aceptaran la venta de las Black Hills, se les quitarían las tierras en el Powder River, que no pertenecían a la reserva de los sioux. En noviembre de 1875, el comisario para Asuntos Indios anunció que todos los indios que vivían en el Powder River suponían una amenaza para el sistema de la reserva. Toro Sentado y los otros jefes indios que habían negado su firma recibieron la orden de irse inmediatamente a la reserva. Como no respetaron esta orden, fueron enviadas tropas del ejército para dar con los indios enemigos y llevarlos por la fuerza a la reserva.

Cuando las tropas se pusieron en marcha, miles de guerreros indios se reunieron para luchar contra los blancos. Toro Sentado había enviado emisarios a todas las tribus de los sioux y cheyenes invitándoles a un gran consejo de guerra en el Rosebud Creek en Montana del Sur.

“Nosotros somos una isla india en un mar de blancos", indicó Toro Sentado. "Tenemos que mantenernos unidos, pues solos seríamos arrollados por ellos. Esos soldados quieren luchar, quieren la guerra. Bien, entonces la tendrán”.

Finalmente, se habían reunido unos quince mil indios, entre ellos aproximadamente de cuatro a cinco mil guerreros. El campamento se extendía tres millas de largo por media de ancho a lo largo del Rosebud Creek. La guerra había comenzado. Nube Roja, de los sioux oglala, que ocho años antes había ganado su guerra contra el ejército de Estados Unidos, no participó esta vez. Se había decidido por no participar en esa guerra y había pedido a sus seguidores que se quedaran con él en la reserva. Sin embargo, muchos jóvenes, entre ellos uno de sus hijos, no siguieron su consejo. Se unieron a los rebeldes dirigidos por Caballo Loco, que había sido elegido como jefe de guerra de los oglala, en lugar de Nube Roja. Mientras se preparaban para la lucha, los sioux organizaron su sagrada ceremonia de la danza del sol. Sucedía que Toro Sentado no solamente era jefe de guerra sino también jefe espiritual (chamán u hombre medicina) y pidió, según el viejo ritual, la ayuda del Gran Espíritu. Entre tanto, había cumplido cuarenta y cinco años, era un hombre vigoroso de casi un metro ochenta de estatura, con poderosa cabeza y una nariz aguileña, y señales de cicatrices de la viruela. Sus movimientos seguían siendo lentos y pausados y cojeaba de su lisiado pie izquierdo, debido a una herida en su primera incursión guerrera. Había pintado sus manos y pies de rojo y su espalda a franjas azules, que debían representar el cielo. Un hermano guerrero se arrodilló a su lado. Con una afilada lezna, levantó cincuenta pequeñas tiras de piel de los brazos de Toro Sentado, desde el hombro hasta la muñeca. Mientras manaba la sangre y las heridas se costrificaban, Toro Sentado comenzó el lento, rítmico baile, según la antigua costumbre; se levantaba y agachaba sobre la punta de los pies, mientras dirigía la cara hacia el sol y rezaba. Bailó sin interrupción durante todo un día y una noche y siguió hasta bien entrado el día siguiente, sin comer ni beber, hasta que cayó agotado al suelo. Entonces, tuvo una visión del sueño por el que había rogado en la oración. Vio caer soldados del cielo como saltamontes, con las cabezas agachadas, de las que se caían sus sombreros, en medio del campamento de los sioux. Cuando Toro Sentado recobró el conocimiento, anunció una gran victoria de los sioux. Mientras él bailaba y rezaba, tres columnas del ejército se acercaban desde el sur, el este y el oeste, al campamento de los indios. La primera columna que fue avistada por los centinelas indios el 16 de junio, era la del general George Crook. A la mañana siguiente, los guerreros sioux y cheyenes, bajo el mando de Caballo Loco, llevaron a cabo un ataque sorpresa contra Crook, que estaba acampado con sus soldados a la orilla del Rosebud.

La batalla de Rosebud terminó en empate. Crook fue salvado por sus rastreadores absarokes y shoshonis, que pudieron rechazar varios ataques de los sioux. Sin ellos, los blancos habrían sido neutralizados. Caballo Loco se retiró y abandonó el campo de batalla. Aun así, había detenido la marcha del general y sus soldados, les había infringido pérdidas tan elevadas que las tropas de Crook no pudieron ser utilizadas en las cuatro semanas siguientes. Después de esa batalla, los sioux y cheyenes trasladaron su campamento a la orilla occidental del Little Bighom River. Una semana después, Toro Sentado vería cómo su visión del sueño de una gran victoria se convertía en realidad. En la tarde del 25 de junio de 1876, el campamento de los sioux y cheyenes fue atacado por el Regimiento del Séptimo de Caballería, a las órdenes del teniente coronel Custer, el famoso cazador de indios."Si yo quisiera, con el Séptimo de Caballería echaría a todos los indios del Continente a latigazos”. Estaba tan seguro, tan convencido de la victoria ese día que atacó sin ninguna medida de precaución. Custer no tenía ni idea de la verdadera fuerza del campamento indio. Envió a sus soldados a la batalla sin esperar por los refuerzos de las otras unidades del ejército, que se encontraban de camino hacia allí. Además cometió un grave y fatal error táctico cuando dividió sus fuerzas contra un enemigo numéricamente mucho más poderoso.

Cinco escuadrones de caballería, conducidos personalmente por Custer, atravesaron el Little Bighom y atacaron el extremo norte del campamento indio. Otros tres escuadrones, bajo las órdenes del mayor Marcus Reno, debían desviar la atención de los indios por medio de un ataque al flanco sur. Sin embargo, el plan de Custer demostró ser un desastre desde el primer momento. Sus tropas fueron detenidas a los pocos minutos y fueron obligadas a retroceder por miles de guerreros sioux. La mitad de sus 115 soldados habían muerto, estaban heridos o se encontraban desaparecidos antes de poder retroceder a una colina y hacerse fuertes allí. Custer ni siquiera consiguió salvar sus tropas a la otra orilla del río. Sus cinco batallones de caballería fueron rodeados y neutralizados en una colina baja, directamente junto al río, sucediéndose la batalla que se llamaría Batalla de Little BigHorn.

Toro Sentado dejó que Caballo Loco y los otros jefes indios se enfrentaran al enemigo. Él se encontraba sobre su caballo con un Winchester y un revólver del 45, contemplaba la batalla y, desde lejos, planificaba la estrategia. Custer y sus tropas desaparecieron en nubes de pólvora y polvo, mientras intentaban salvar su vida. Cuando se posó el polvo, todos estaban muertos en la colina, sin sus armas y sus ropas. Muchos de los caídos estaban sin su cabellera. Custer, sin embargo, no. Cuando fue encontrado su cuerpo, tenía heridas de arma de fuego en la cabeza y en el pecho.

El mayor Reno se atrincheró con los soldados supervivientes en la colina del sur, donde resistieron durante toda la noche los ataques indios. Al día siguiente, los exploradores indios informaron que se acercaban refuerzos militares. Toro Sentado y los demás jefes indios decidieron dar por terminada la batalla, desmontar el campamento e irse a las montañas de Bighom. En el camino, se dividieron en pequeños grupos, que desaparecieron en las montañas en distintas direcciones.

" Todos mis guerreros eran valientes y no conocían el miedo. Los soldados que murieron, también eran hombres v alientes, pero no tuvieron ninguna posibilidad de luchar o huir. Fueron cercados demasiado férreamente por nuestros guerreros... Nosotros no abandonamos nuestra tierra para luchar contra ellos, sino que ellos vinieron para traemos la muerte y ellos mismos encontraron la muerte" .


La batalla de Little Bighorn fue conocida más tarde como "la última batalla de Custer". Fue la derrota más terrible que jamás los indios infringieron al ejército americano, mucho peor que la masacre de Fettennan diez años antes. Custer condujo, probablemente, a 220 soldados a la muerte; nadie sabe la cifra exacta. Toda la nación estaba horrorizada y el gobierno juró que rompería la resistencia de los indios. Fueron enviados refuerzos al territorio de los indios. A partir de ese momento, los indios se encontraron a la defensiva.

Toro Sentado y sus seguidores fueron perseguidos por el coronel Nelson Miles a través de Montana. Tres veces en ese otoño, Toro Sentado se declaró dispuesto a un encuentro con el coronel. En uno de esos encuentros, ambos hombres estaban sentados sobre sus caballos en medio de un claro del bosque; a un lado, vigilaban una fila de indios; al otro, una fila de soldados de caballería. Miles intentó convencer al jefe de los sioux para que se rindiera, entregara sus armas y se fuera pacíficamente a la reserva. Sin embargo, Toro Sentado seguía insistiendo en que tenía que permitirse a su pueblo vivir en las Black Hills y en el territorio a lo largo del Powder River, como se había asegurado en el acuerdo de Fort Laramie. Dijo:

"El Gran Espíritu quiso que yo fuera indio, no un indio de la reserva y no tengo la intención de convertirme en uno de ellos".

En la reunión, no se llegó a ningún acuerdo y la lucha continuó.

Cuando llegó el invierno, los indios apenas si disponían de alimentos y municiones. Algunos jefes de los sioux y de los cheyenes se entregaron. Estaban cansados de ser constantemente perseguidos, entregaron sus armas a Miles y condujeron a su gente a la reserva. Miles seguía persiguiendo a los grupos que oponían resistencia. Sus soldados, seguían atacando las aldeas indias cuando la temperatura había caído por debajo de cero.

En febrero de 1877, Toro Sentado huyó con su tribu a Canadá a través de la frontera para refugiarse allí. Caballo Loco todavía resistió por un tiempo. Se entregó en mayo y condujo a unos quinientos seguidores hasta la reserva, mientras orgullosos cantaban canciones de guerra y mostraban amenazantes sus armas. Ese mismo año moría a manos de los soldados. Mientras tanto, los indios habían perdido todo por lo que habían luchado. Debido a la presión del gobierno, los jefes indios de la reserva habían cedido y, finalmente, habían aceptado renunciar a las Black Hills y al territorio en el Powder River. Se les había quitado una tercera parte del territorio que se les había reconocido en el acuerdo de 1868. Con excepción de Toro Sentado y sus hunkpapas en Canadá, todos los sioux y cheyenes habían sido encerrados en su cada día más pequeña reserva.

Toro Sentado se quedó cuatro años en Canadá. El gobierno canadiense lo toleró, aunque negó a su gente alimentos y otras ayudas. Los sioux tuvieron que pasar hambre la mayor parte del tiempo, ya que también los búfalos y otras especies de caza habían sido prácticamente exterminados. Poco a poco, hambrientos y llenos de nostalgia por su patria, se pusieron en camino hacia los Estados Unidos y se entregaron a los soldados de fronteras. Sus ropas colgaban en harapos. Hasta el verano de 1881, la tribu de Toro Sentado se había reducido a menos de doscientas personas. El 19 de julio, el jefe indio también cruzó la frontera. Se entregó en Fort Buford, donde, en otros tiempos, sus victoriosos guerreros habían atemorizado tanto a soldados como a colonos. Entregó su Winchester a su hijo de ocho años, Pata de Cuervo, y con un gesto indicó al hijo que se lo pasara al mayor David Brotherton.

Incluso en su profunda derrota, todavía declaró totalmente seguro de sí mismo:

“La tierra bajo mis pies es de nuevo mi tierra. Yo jamás la he vendido, yo nunca la he entregado a nadie”.

Dos años estuvo Toro Sentado como prisionero de guerra en Fort Randell. En 1883, fue puesto en libertad y recibió la autorización para regresar a su lugar de nacimiento, en el Grand River, en las cercanías de la reserva de Standing Rock. Entre tanto, se había convertido en una celebridad; probablemente era el indio más conocido de todo el país y todos sabían que había vencido a Custer. Recibió cartas de todo el mundo, lo entrevistaban reporteros de prensa y los jefes indios lo visitaban en busca de consejo. Bufalo Bill Cody, el famoso explorador y showman, lo visitó en 1885. Convenció al jefe indio para que participara en el Show del Oeste Salvaje a través de los Estados del Este y Canadá. Anunciado como "El vencedor de Custer”, Toro Sentado era la gran atracción. Los curiosos guardaban cola para verlo y comprar una fotografía con su autógrafo, que costaba veinticinco centavos. La mayor parte del dinero se la daba a los niños pobres que esperaban fuera del teatro y le seguían a todas partes. Al final de la tourné, el jefe indio recibió un regalo de Buffalo Bill: un caballo gris, que estaba enseñado a sentarse y levantar una pezuña cuando oía un tiro. Cuando en 1886 Buffalo Bill le preguntó a Toro Sentado si quería ir con el Show del Oeste Salvaje a Inglaterra, el jefe indio lo rechazó.

“Yo no favorezco nuestra causa si voy vestido así. Además, aquí me necesitan. Hablan de que, de nuevo, nos quieren quitar más tierra".

Los sioux habían perdido ya las Black Hills y las tierras del Powder River. Ahora el gobierno les exigía que vendieran una gran parte de su reserva con el fin de que los blancos pudieran asentarse allí. Toro Sentado estaba radicalmente en contra de entregar todavía más tierra, independientemente del precio que fuera. En una asamblea de los sioux, Toro Sentado propuso que se llevara una báscula y se vendiera la tierra libra a libra. Así de obstinado fue e impidió las negociaciones de forma tan eficaz que los funcionarios de la reserva intentaron todo para impedirle opiniones públicas sobre ese tema. Otros jefes indios de los sioux temían que les quitaran las tierras, independientemente de que estuvieran dispuestos a vender o no. Por eso, se pusieron de acuerdo finalmente para vender unos 44.550 kilómetros cuadrados. La Gran Reserva de los sioux fue dividida en cinco pequeñas reservas y cada familia sioux recibió aproximadamente 1,28 kilómetros cuadrados como tierra propia. Toro Sentado era un chamán que había vivido en estrecha comunicación con el Gran Espíritu, pero tenía sus dudas sobre la nueva creencia, tal y como la predicaba Wovoka. El profeta predicaba la vuelta de los bisontes y el tiempo en que los indios de nuevo recuperarían su tierra. Toro Sentado permitió que los demás miembros de la tribu siguieran o no al profeta, con lo que se reunían cada día delante de su cabaña para bailar, rezar y buscar visiones de sueños, lo que a los soldados le parecía una forma de insurrección. El 15 de diciembre de 1890, poco antes del amanecer, cuarenta y tres policías indios, a las órdenes del teniente Henry Bull Head, rodearon la cabaña de Toro Sentado. Bull Head y otros más entraron en la cabaña, despertaron rudamente a Toro Sentado, le ordenaron que se vistiera y lo arrastraron fuera, donde se habían reunido unos ciento cincuenta seguidores del jefe indio. Cuando comenzaron a protestar, fueron interrumpidos por las voces de Toro Sentado:

"No me iré. Haced conmigo lo que queráis! .Yo no me iré!".

Los policías intentaron abrirse paso entre el soliviantado gentío. Se disparó un tiro que alcanzó en un costado al teniente Bull Head. Mientras caía, se volvió y disparó contra Toro Sentado. El sargento Red Tomahawk, que hasta ese momento iba empujando por detrás a Toro Sentado, disparó a la cabeza del jefe indio. Cuando terminó el tiroteo, había seis policías y ocho de los seguidores de Toro Sentado muertos o heridos de muerte, entre ellos su hijo de diecisiete años, Pata de Cuervo. Los policías indios buscaron protección en la cabaña hasta que fueron rescatados dos horas más tarde por soldados. Cuando esa mañana moría Toro Sentado, aún no había cumplido los sesenta años.

AMIGOS

Hay amigos eternos, amigos que son de piel y otros que son de fierro.Hay amigos del tiempo, de la escuela, del trabajo. Amigos que se aprenden, amigos que se eligen, y amigos que se adoptan.Hay amigos del alma, del corazón, de la sangre.Hay amigos de vidas pasadas, amigos para toda la vida.Hay amigos que son más que amigos.Hay amigos que son hermanos, otros que son padres; también hay amigos que son hijos.Hay amigos que están en las buenas, otros que están en las malas, hay amigos que están siempre.Amigos que se ven, otros que se tocan, otros que se escriben. Por supuesto que hay amigos que se van, que nos dejan; hay amigos que vuelven y otros que se quedan.Hay amigos inmortales, amigos de la distancia.Hay amigos que se extrañan, que se lloran, que se piensan. Amigos que se desean, que se abrazan, que se miran.Hay amigos de noche, de siestas, de madrugadas.Hay amigos hombres, amigos mujeres, amigos perros.Hay amigos que deliran, otros que son poetas.Hay de los que dicen todo, amigos que no hacen falta decirlos. Amigos nuevos, viejos, viejos amigos.Hay amigos sin edad, amigos gordos, flacos.Hay amigos que no nos llaman, que tampoco llamamos. Con poco tiempo, amigos desde hace una hora, desde recién.Hay amigos que dejamos ir, otros que no pueden venir, amigos que están lejos, amigos del barrio.Amigos de la palabra, amigos incondicionales. Hay también amigos invisibles, amigos sin lugar, amigos de la calle.Amigos míos, amigos tuyos, amigos nuestros.Hay muchos amigos; amigos en común, amigos del teatro, de la música, amigos de verdad.Hay amigos que están tristes, otros que están alegres, otros que simplemente no están.Hay amigos que se la pasan en la luna, otros en el campo, y otros en el cielo.Todos, absolutamente todos los amigos tienen algo en común:
SON INDISPENSABLES.